El barrio del cuervo (Kvarteret Korpen, 1963)
El primero escritor, después crítico de cine y posteriormente director, Bo Widerberg, inicia en los años sesenta una pequeña revolución en el ámbito cinematográfico sueco cuando denuncia la mala situación de la industria, y el monopolio ejercido por Ingmar Bergman, que lo abarca todo. Después de un corto y una película donde pone en práctica sus teorías, dirige una trilogía formada por El barrio del cuervo, Amor 65 y El terrible Roland, que se encuentra dentro de lo mejor de su carrera.
En la primera cinta, El barrio del cuervo, Widerberg describe la vida de una familia de clase baja, que vive en Malmö en 1936, en un barrio obrero llamado Raven’s End. El hijo mayor, Anders (Thommy Berggren), quiere ser escritor y la llamada de una editorial para hacerle una entrevista hace que sueñe con dejar para siempre el barrio. Mientras tanto su padre alcohólico (Keve Hjelm) no ayuda en las tareas domésticas —es la sufrida madre quien sostiene la casa— y trabaja irregularmente, aquí y allá, en oficios tan humillantes como el de hombre-anuncio.
El largometraje es una suerte de autobiografía del realizador—aunque Widerberg siempre lo ha negado— donde el protagonista, Anders, sufre una tremenda desilusión cuando su aspiración de autor literario no llega a consumarse; además, deja embarazada a su novia de siempre y se emborracha junto a su padre, en lo que parece una premonición de lo que realmente será su vida en el barrio. Un vecindario que sirvió de plató unos años antes de ser demolido en un proceso de gentrificación, que transformó el barrio en un lugar de modernos bloques de apartamentos y tiendas.
Película muy bien rodada y fotografiada, con profusión de interesantes diálogos, donde se nota que se escribió originalmente para ser obra de teatro antes de convertirse en guion de cine. Todo, paradójicamente, muy al modo de las cintas de Ingmar Bergman, quien siempre ha dicho que El barrio del cuervo es una de sus películas preferidas.
Nominado al Óscar a mejor largometraje extranjero, se ha considerado como uno de los mejores filmes suecos de la historia. Desde luego, las actuaciones del trío protagonista son para enmarcar. En especial, destaca el papel depresivo del padre a cargo del actor Keve Hjelm, alcohólico en la vida real y anterior profesor de interpretación de Thommy Berggren. De hecho, fue el joven Berggren —actor fetiche del director— el que sugirió a Widerberg la contratación de Hjelm para hacer de su padre en la ficción.
Amor 65 (Kärlek 65, 1965)
La siguiente película dirigida por Bo Widerberg, después de El barrio del cuervo, fue Amor 65. Se trata de un guion especular donde a un director de cine le cuesta realizar su última película, mientras se acuesta con la mujer de un colega, su matrimonio se tambalea y no termina por romperse gracias al único vínculo que les une: su hija pequeña.
La cinta es sensiblemente diferente a su largometraje anterior. Aquí se notan las teorías de Widerberg sobre el cine cuando, explícitamente, se habla de lo que pretenden las nuevas olas en Europa. Se dice que no hace falta seguir una continuidad, ni incluir en los guiones el convencional inicio, desarrollo y desenlace; o que para Godard las películas tienen que decir la verdad 24 veces por segundo; y que Antonioni sostiene la moralidad de cada angulación de la cámara.
También
hay guiños al cine independiente norteamericano, en concreto al de John Cassavetes
cuando uno de los personajes es Ben Carruthers, que se interpreta a sí mismo, y
se habla de su célebre colaboración con Cassavetes en Sombras (Shadows,
1958).
En Amor 65, vuelven a actuar Keve Hjelm y Thomas Berggren, mientras que también repite el director de fotografía, Jan Lindeström. No obstante, fue la última colaboración entre el operador y Widerberg: ambos chocaban continuamente debido al modo poco convencional de dirigir del segundo.
Rodaje, ahora sí, muy personal: secuencias sin diálogos como las del vuelo de las cometas; y otras experimentales, como aquella de la playa en la que el objetivo se esconde detrás de una hilera de maderos, como barrotes de una cárcel en contraste con la libertad que supone el océano.





Muy raras para mí. Un beso
ResponderEliminarYo de ti, me atrevería con la primera, con "El barrio del cuervo". Quizás la segunda sea una película menos comercial.
EliminarAbrazos!
Será cuestión de buscarlas a ver que tal. Gracias Ethan.
ResponderEliminarUn abrazo.
En youtube la primera la he visto en versión original con subtítulos en inglés. La segunda, también en versión original, en ok ru. En cualquier caso, si las ves, nos dices que te han parecido.
EliminarAbrazos!
Totalmente desconocido para mí, lo cual no es raro, la sombra de Dreyer y Bergman, si que era muy alargada, en el cine nórdico. ;)
ResponderEliminarUn abrazo.
Es verdad que en Suecia Ingmar Bergman lo era (lo es) todo, de ahí que Widerberg se revelara contra esa situación.
EliminarAbrazos!
De Widerberg recuerdo una película que nada tiene que ver con estas: "El hombre de Mallorca".
ResponderEliminar"El hombre en Mallorca" no la he visto. Mi favorita de Widerberg es "La belleza de las cosas".
EliminarQuerido Ethan, leo con interés esta sesión doble del director sueco Bo Widerberg del que no he visto ni una sola película. Así que gracias por el descubrimiento. ¡Además la segunda cine dentro del cine, con lo que me gusta a mí ese tema!
ResponderEliminarBeso
Hildy
Es un director que tiene una filmografía no muy larga (murió relativamente joven), pero, como poco, interesante. Ver estas dos películas puede ser un buen comienzo para adentrarse en su obra.
EliminarAbrazos!
Gracias por las reseñas. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias a ti por pasar por el blog.
EliminarAbrazos!
Muy interesante este director que no conocía. Me gusta que cite a Cassavetes y curioso lo de Bergman. Abrazo
ResponderEliminarEs que Amor 65 es todo un ensayo acerca del cine independiente y de la nouvelle vague.
EliminarAbrazos!
De Bo Widerberg sólo conozco "Elvira Madigan" (1967). Habrá que echarle un vistazo a este par de títulos tan interesantes que nos propones.
ResponderEliminarSaludos.
Son bastante diferentes, pero creo que te pueden gustar. "Elvira Madigan" es otra buena muestra del talento de Widerberg, con, otra vez, Thommy Berggren.
EliminarSaludos.
Ni siquiera conocía al autor. Pasar por aquí equivale a descubrir todo tipo de rarezas, lo cual se agradece. Aunque quizás sean demasiado extrañas para mí, lo cierto es que una vez me hice con Bergman lo disfruto mucho.
ResponderEliminarEs verdad que no son películas que puedan llamarse comerciales, pero son interesantes, como lo es casi toda la filmografía de Bo Widerberg.
ResponderEliminarHistorias bastantes pesimistas. Lo bueno es que el trabajo estuvo bien realizado
ResponderEliminarMás que pesimista, la primera película narra una historia realista; la segunda resulta algo más experimental.
EliminarTengo la sensación que son muy raras estas películas para mí... y veo que el año pasado entre las (muchas) cosas que me he perdido es un nuevo libro tuyo... ya espero pronto poder leerlo.
ResponderEliminarUn beso.
¡Hola, Alma, cuánto tiempo! Alegría de verte por aquí.
EliminarLa primera de las películas, "El barrio del cuervo", creo que puede gustarte. La segunda es más experimental, puedes dejarla pasar y ver en su lugar "La belleza de las cosas", esa seguro que te gusta.
Abrazos!
I have always thought that casting a real-life teacher and student to play a father and son is the best way to capture that genuine, albeit painful, disillusionment found in The Crow's Quarter.
ResponderEliminarHi Melody!
EliminarI imagine that a father and an acting student together would give them both, especially young Berggren, more confidence when it comes to acting.
Hola Ethan!
ResponderEliminarExtraño par de películas nos traes hoy (bah, el 16 demarzo en realidad). Ojalá pueda verlas, sería todo un lujo. Aunque por el ritmo y estilo de vida que vy llevando apenas puedo a los tumbos ver la serie The Wire.
Eso sí, videos o podcast estoy viendo y escuchando mucho. En el canal que más me gusta de youtube sobre geografía he visto este que me ha recordado a tí:
https://www.youtube.com/watch?v=QuWu4UzAmQQ
Abrazos, amigo
Qué tal, Frodo?
EliminarThe Wire es una serie que me encantó, buenísima.
El vídeo de youtube es interesante, cuando se habla de océanos siempre hay dudas por saber los límites de cada uno.
Abrazos!
PD: por supuesto que por el título elegiría "El barrio del Cuervo" que, aprovechando que a los hinchas de San Lorenzo nos llaman cuervos, ese barrio sería: Boedo.
ResponderEliminarJajaja, bien visto: el barrio del cuervo, es decir el barrio de Frodo.
EliminarMás abrazos!
No las conocía.
ResponderEliminarAhora sí.
Gracias.
Gracias a ti por el interés.
EliminarSon desconocidas para mi. Muchas gracias por tu información y buenas explicaciones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias a ti por pasarte por el blog y comentar.
EliminarAbrazos!
Hola! Me llamo la atención a El barrio del cuervo. Voy a ver si la consigo para verla 🙌 excelente entrada de estos clásicos.
ResponderEliminarAbrazos desde Plegarias en la Noche
Es una película que creo que te puede gustar. Cuando la veas, me cuentas.
EliminarAbrazos!