lunes, 16 de marzo de 2020

EL MUNDO EN SUS MANOS (The World in His Arms de Raoul Walsh, 1952)

El capitán Jonathan Clark (Gregory Peck) acaba de regresar a San Francisco después de una larga campaña en aguas de Alaska. Clark recorre la ciudad para buscar al resto de la tripulación de la "Peregrina" raptada por “El Portugués” (Anthony Quinn). El marino luso, a la sazón patrón de la "Santa Isabel", pretende reclutar a la fuerza a los hombres de Clark: los necesita para llevar a la condesa Marina Selanova (Ann Blyth) a Alaska donde vive su tío, el gobernador de la compañía de pieles rusa. 

Entre idas y venidas de la condesa, que engatusa también a Clark para que la lleve a su destino, se desarrolla esta película de aventuras que el guionista Borden Chase adaptó al cine a partir de la novela homónima de Rex Beach. Un filme de aventuras que es por entero de ficción, pero que se inspira en la compra de Alaska (territorio perteneciente a Ruisa) por parte de los Estados Unidos. En el largometraje se nombra una de las razones: la venta del territorio era la solución ideal para enmendar la bancarrota de la compañía rusa de pieles. 

La escena que todo el mundo asocia con el filme, la regata entre “La Peregrina” y la “Santa Isabel”, es un prodigio de ritmo made in Raoul Walsh. Una emocionante persecución a todo trapo donde “El Portugués” siempre va a remolque de lo que hace Clark, mucho mejor marino. Ambas goletas navegan con viento tan fresco que amenaza con romper los mástiles. La interpretación de Peck y Quinn se encuentra a la altura de la legendaria secuencia, cada uno dominando sus registros a la perfección. Con respecto al primero, se nota que se encuentra mucho más cómodo en su posición de comandante que contiene las emociones que en las escenas en las que se comporta como un bravucón borracho y pendenciero.


El fallo que se le suele achacar a la película es la falta de acción por culpa de la historia de amor. Es posible que las pretensiones fallidas de Chase, que prefería a John Wayne, influyera a la hora de ahorrar escenas de acción y le empujasen a Walsh a dedicar más tiempo a desarrollar la trama romántica. También la edad avanzada del director (67 años), y los continuos dolores de espalda que sufrió durante el rodaje, pudieron causar una menor atención a dicho tipo de secuencias. 

De todas formas, para los que echan en falta más movimiento, sólo la secuencia de la regata demuestra que aún quedaba Raoul Walsh para rato. De hecho, El mundo en sus manos fue la primera de tres cintas de ambiente naval casi seguidas. Es posible, eso sí, que fuera el último gran largometraje de aventuras del director si no tenemos en cuenta la trilogía de westerns realizada con Clark Gable a mitad de la década de los cincuenta.

En mi opinión, El mundo en sus manos es una cinta muy bien escrita, con buenos diálogos, con bastante humor y que, pese a lo que digan, no necesita más escenas de acción. Además, la gestión de la subtrama romántica me parece perfecta; y la de la otra historia de amor también: “Hemos hecho muchos viajes y hemos visto muchos puertos, cuando esto acabe nos iremos a casa; nos iremos a Salem”, le dice el capitán a su barco en una emocionante y tierna declaración.


El post es un extracto corregido para la ocasión del capítulo dedicado a El mundo en sus manos en mi libro: CINE Y NAVEGACIÓN. Los 7 mares en 70 películas


26 comentarios:

  1. Cine de aventuras con grandes actores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los secundarios son para enmarcar, sobre todo, John McIntire, el segundo de Peck, su "Pepito Grillo" particular, con las mejores frases de la película (gracias a Horace McCoy, que se encargó de los diálogos). Suyas son joyas como estas: "Si tenemos viento antes del amanecer, el mundo es nuestro" o "Lo del viento es inexplicable, sopla lo mismo para los pecadores que para los justos"

      Eliminar
  2. Pues coincido contigo, que ya da igual lo que digan, para mí esta película es buenísima (como muchas muchas otras de las que hizo Walsh). Y sí, las de la última etapa con Gable también están muy bien. Y la de The tall men me parece un western buenísimo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De acuerdo, esas cintas son para verlas una y otra vez. Es cierto que fuera de la Warner algunos de los guiones que le dieron a Walsh eran bastante flojos, si tuvo éxito en algunas cintas fue gracias, exclusivamente, a su vigor narrativo.
      Saludos

      Eliminar
  3. Puede que los personajes en esta película se nos presenten como arquetipos de trazo esquemático, pero las imágenes de Walsh, vigorosas, rítmicas, fluidas y coloristas, perfectas en su justeza y fuerza, dan medida de la sabiduría narrativa de este maestro, que aquí consiguió un inolvidable clásico del cine de aventuras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Después de solo un año, repetía con Peck tras el éxito de otra película de aventuras marítimas: "El hidalgo de los mares" (una maravilla). Aunque ya se encontraba fuera de la Warner Brothers, yo creo que superó su cinta anterior.

      Eliminar
  4. Una peli que me ENCANTA. La he visto mil veces, es de esas disfrutonas.

    Para mí perfecto ejemplo del cine de aventuras con barco incluido.. Y Peck no puede estar más guapo vestido de marinero, más gentleman ( bueno en Big Country es más caballero con bombin, y también capitán de barco en el oeste) Soy muy fan de Don Gregorio...y no soy objetiva.
    Le dedique hace tiempo una entrada a, está historia trepidante con historia de amor de las bonitas... Ese brindis.. ¡Por los percebes del casco! Y Quinn tan en su papel le da la réplica perfecta.
    Para mi ninguna pega al ritmo de la acción. Esa imagen de la goleta y ese momento de ellos al timón.. 😍
    Ann Blyth preciosa en su papel de seductora condesa rusa.

    Me has provocado las ganas de revisarla de nuevo... es de esas que te sube el ánimo, con la que tenemos encima. :(

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre es buen momento para verla. Hay multitud de secuencias para recordar. La de la regata es la que permanece en nuestra retina, por lo bien realizada que está. Por cierto, el encargado de rodarla fue James Havens, el mismo que hizo esa otra maravilla que fue la secuencia de la regata en Capitanes Intrépidos, la que termina con el desgraciado accidente de Manuel.
      Abrazos y a resistir con buen cine!!

      Eliminar
  5. Hola Ethan!
    No hace mucho que volví a verla y me sigue pareciendo estupenda. No sabia de que hubiese sonado el nombre de Wayne, en todo caso creo que Gregory Peck lo borda.
    Saludos y feliz semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, el guionista Borden Chase quería a Wayne como protagonista. Quizás por no tener a ese actor, digamos más rudo que Pech¡k, fue por lo que incorporó al contramaestre Ogeenchuk, un esquimal que apenas decía dos palabras y que compensaba la falta de contundencia de Peck en las escenas de acción. Además le dio el toque de humor que necesitaba la cinta, con su foca Luisa, no nos olvidemos (se llamaba Tommy, según Walsh no hacía más que robar planos a los actores, por eso decidió suprimir más de una escena en la que se colaba la foca, jajaja). Saludos!

      Eliminar
  6. Recuerdo haber visto "El mundo en sus manos" por televisión hace muchos años, aunque la tengo tan olvidada que debería revisarla, a ser posible en pantalla grande. Habrá, pues, que esperar a que amaine la pandemia (y a que la Filmoteca la programe, claro).

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me han comentado en facebook que la echan en televisión, en canal 13, creo. Aprovecha para verla de nuevo, es una maravilla y, como dice abril, te levanta el ánimo.
      Saludos.

      Eliminar
  7. Un clásico de aquel "Primera sesión" de los sábados en TV. Se tiende a comparar el cine de Walsh con el de Ford, incluso coincidían en lo de llevar un parche en el ojo. Prefiero su otra película marítima: "El capitán Horatio Hornblower". Cuenta Christopher Lee en su libro de memorias "Tall, Dark and Gruesome" que tuvo que adiestrar a Peck en el manejo del sable pues Lee se ganaba la vida como profesor de esgrima cuando no tenía papeles. Su primer papel importante -su lucha a espada con Peck- se vio perjudicado al oscurecer la escena para disimular la torpeza de Peck con esa arma.
    Saludos, Ethan!
    Borgo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una película maravillosa también, El Hidalgo de los mares, pero con algún defecto como el de la ruptura de la trama en dos por culpa de meter varios libros en la adaptación. Curioso lo de Christopher Lee y la esgrima. Saludos.

      Eliminar
  8. ¡Hola, Ethan!
    La vi hace tiempo y me gustó.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me extraña, Eowyn, la película es muy agradable de ver, tiene de todo: humor, aventura, acción, y una historia de amor doble: la del capitán con su barco y la de él con la condesa.

      Eliminar
  9. Hola Ethan, otra más que te debo. Y sumo y sumo.
    Veo que tenés una colección de películas navales preferidas muy grande

    Abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, soy marino y me encanta el cine, así que parece inevitable lo de las sea pictures, como las nombran en Hollywood.
      Abrazos!

      Eliminar
  10. "Lo del viento es inexplicable, sopla lo mismo para los pecadores que para los justos" Si así son los diálogos ¿qué quedará para lo demás?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El libreto adaptado de la novela de Rex Beach es para enmarcar. Escrito al alimón entre Borden Chase y Horace McCoy, este último a cargo de los diálogos.

      Eliminar
  11. Hola Ethan,
    Me gusta mucho esa película, soy muy de aventuras de barcos, con decirte que mi primer amor platónico fue El Capitán Blood, yo tenía 8 añitos, no ha llovido desde entonces. Y ahora mismo apunto lo del libro que recomiendas, desde que pueda salir a la calle lo busco.
    Me ha gustado mucho esta entrada, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "El capitán Blood" es una película magnífica. Con un presupuesto escaso, Michael Curtiz supo darle toda la emoción y el vigor que requiere una aventura como esa, además fue el descubrimiento de Errol Flynn y significó el comienzo de una serie de películas inolvidables.
      Saludos!!

      Eliminar
  12. Lo que te decía, ver lo que nos gusta es magnífico.

    ResponderEliminar
  13. que buena reseña, clara y breve. Y que actores, todo un lujo. Una carrera o persecución de veleros es muy difícil de filmar, debe ser muy buena la escena entonces. Y esos carteles antiguos tan bellos, puro arte, nada de photoshop. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, amigo, pero es que más que escribir sobre ella, lo mejor es verla y disfrutarla. La secuencia de la regata la rodó en Nueva Escocia un especialista (James Havens, ya he dicho antes que fue el mismo que filmó una secuencia parecida en "Capitanes intrépidos") con la segunda unidad. Por supuesto, sin los actores protagonistas, luego la magia del estudio y el montaje hicieron el milagro para que todo quedase perfecto.
      Saludos.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...