lunes, 12 de enero de 2026

EL HIDALGO DE LOS MARES (Captain Horatio Hornblower, R.N. de Raoul Walsh, 1951)

Jack L. Warner no se lo pensó dos veces cuando compró los derechos de la trilogía de C.S. Forester en cuanto esta fue escrita en 1939 (“The Happy Return”, “Ship of the Line” y “Flying Colors”, números 6, 7 y 8 de la serie Hornblower), aunque luego se tardase más de una década en rodar la película. 


Gregory Peck, que siempre había querido interpretar a Horatio Hornblower, se tomó muy en serio su papel y se preparó a conciencia para ello: antes de empezar recibió clases de navegación y estudió a fondo la guerra naval del siglo diecinueve. Al finalizar el rodaje quedó tan satisfecho de su trabajo que propuso filmar una secuela, proyecto que por desgracia nunca se llevó a cabo. 

La historia que narra El hidalgo de los mares arranca en el Pacífico, en aguas de América Central, con la fragata inglesa “Lydia” bajo el mando de Horatio Hornblower (Gregory Peck). Las intenciones del capitán son entregar armas y municiones al líder mestizo “El Supremo”, aliado de Inglaterra y enemigo común de España. Hornblower cumple su misión y además captura el navío español “Natividad” que también entrega a su tiránico aliado. Lo que no sabe el oficial británico es que España e Inglaterra han firmado una alianza para unir sus fuerzas contra Francia y, por tanto, ahora urge recuperar el “Natividad” antes de que “El Supremo” cometa una barbaridad... 

El hecho de que el propio Forester comprimiese sus tres libros para hacer una sola película se nota demasiado en un guion desigual que se parte en dos: la primera parte, la que se desarrolla en el Pacífico, es mucho más entretenida, con el alto ritmo típico de los filmes de Raoul Walsh y con un desenlace que deja las cosas tan tranquilas que luego es muy difícil de remontar. La acción de la segunda parte se hace de rogar ya que el enamoramiento durante el viaje, la llegada a Inglaterra y el nuevo destino ocupan mucho metraje. La película de aventuras se transforma en un melodrama y el conjunto se resiente de ello.


Por si eso fuera poco, la historia de amor no encajaba con los libros de Forester. Virginia Mayo era demasiado sensual y de ello se quejó Gregory Peck. Walsh atendió las recomendaciones del actor y ordenó que se reescribiera el guion. Los problemas con el libreto no fueron nada comparados con los retrasos provocados por el mal tiempo. Walsh quiso rodar de la forma más realista posible y siempre que pudo embarcó a su equipo a bordo, pero eso tenía un coste en días de producción perdidos a causa de los temporales tan habituales en el mar del Norte. 

El combate naval más interesante de los que salen en la cinta es aquel que se desarrolla en el primer tercio del filme cuando se enfrentan la fragata “Lydia” de Hornblower contra el navío “Natividad” del cacique centroamericano. La secuencia se convierte en uno de los combates navales más bellos nunca dirigidos gracias a la combinación de agilidad en la acción y síntesis narrativa que siempre caracterizó a Raoul Walsh.

El mérito de Walsh es mayor si tenemos en cuenta que antes apenas había dirigido películas de ambiente naval. Destacan tan sólo un par de comedias en los años treinta. Desde luego no fueron estas cintas, sino El hidalgo de los mares la culpable de que Walsh le cogiera el gusto al cine del mar. De hecho, la aventura del capitán Hornblower resultó la antesala de una serie de cintas navales que realizó Walsh ya fuera de la Warner. Fue una trilogía que dirigió en poco más de un año y que arrancó con una de las obras importantes del género: El mundo en sus manos.




El post es un extracto corregido para la ocasión del capítulo dedicado a El hidalgo de los mares en mi libro: CINE Y NAVEGACIÓN. Los 7 mares en 70 películas





26 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Sí, es una película a tener en cuenta, bien ambientada y con secuencias espectaculares teniendo en cuenta la época en la que se rodó.
      Abrazos!

      Eliminar
  2. Hola Ethan, a Gregory Peck lo mismo le iba un roto que un descosido, y encima tan guapo.
    Espero que este año que comienza te sea de lo mejor. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchos fueron los que intentaron hacerse con el papel protagonista durante los diez años que duró la preproducción con un guion que no terminaba de convencer. Así, Errol Flynn ya era viejo para interpretar a Hornblower, Laurence Olivier junto a su mujer Vivien Leigh también lo intentaron, igual que Burt Lancaster, que era de la Warner. El problema era que el perfil de la estrella y sus cabriolas en el trapecio cuadraban con un pirata, pero no con un personaje tan serio como Hornblower, así que tuvieron que salir fuera de la Warner para encontrar un intérprete adecuado: Gregory Peck.
      Igualmente: te deseo un muy buen año para ti y tus seres queridos.
      Abrazos!

      Eliminar
  3. Cómo nos gustaban (y nos gustan), estas películas.

    ResponderEliminar
  4. Me lo pasé en grande con estas películas de bucaneros. En esta película en concreto Gregorio está de un inglés subido.
    Feliz Año Nuevo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como digo en la entrada, el actor siempre había querido interpretar a Horatio Hornblower y David O. Selznik, su patrón de entonces, lo prestó gustosamente a la Warner a cambio de unos cuantos miles de dólares. Sin embargo, Raoul Walsh no estaba del todo convencido con Peck, al que veía demasiado rígido y serio para el papel, pero no tenía ninguna duda acerca de cuál sería la actriz protagonista: el director quería a Virginia Mayo, estrella de la casa con la que ya había trabajado.
      Feliz año a ti también!

      Eliminar
  5. Es una película que me gusta y me entretiene.
    Como muchas otras, la he visto más de una vez.
    Además, me encantaba ver a Gregory Peck!.
    Felices días.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como digo en un comentario anterior, el primer actor con el que contaba la Warner para hacer el papel protagonista era Errol Flynn, pero tras diez años de retardo ya no se encontraba en plenitud de forma, de hecho su salud era bastante precaria y había perdido el vigor que le había caracterizado como el mejor espadachín de Hollywood.
      Abrazos!

      Eliminar
  6. Estoy de acuerdo en que esta película de aventuras y épica marinera tiene una primera parte mucho más estimulante que el resto de la narración. Pero no obstante Raoul Walsh, todos lo sabemos, filmaba con esa sabiduría y desparpajo (incluso guiones imperfectos) que le permitía desplegar su capacidad para combinar y organizar ideas y elementos dotando todo de ritmo y coherencia. En cualquier caso, reconozcamos que no estamos precisamente ante uno de sus mejores trabajos.
    Un saludo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, no es este el más redondo de los trabajos de Raoul Walsh. El guion estaba envenenado con tanto retoque y con el concurso de Forester que quiso hacer una suerte de cóctel de tres de sus novelas para integrarlas en una sola película. Aun así, Walsh salió airoso de la trampa y el filme es un digno ejemplo de aventuras en la mar.
      Saludos.

      Eliminar
  7. Uno de mis actores preferidos.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y de los míos. La verdad es que no lo hace nada mal.
      Abrazos!!

      Eliminar
  8. Gracias, amigo, porque esta película siempre me encantó, de hecho, la volví a ver hace más o menos un año y me llamaba mucho la atención de la misma los efectos especiales en la destrucción de los barcos, la rotura y caída de las velas, etc. pero sobre todo la cantidad de personas que había actuando en cada plano de las batallas y, todo conseguido de forma muy digna y creíble para la época que era.
    También me han llamado mucho la atención de tu artículo, la cantidad de detalles que cuentas y que para mi eran desconocidos, como por ejemplo: como se preparó Gregory para desempeñar ese papel, y otros muchos que no voy a exponer para no hacer este comentario muy largo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las secuencias rodadas eran tan creíbles porque las embarcaciones eran reales. Los barcos que el director utilizó ya se habían usado anteriormente en otros filmes: la fragata “Lydia” fue “la Española” en la versión de la Isla del Tesoro de 1950. Para el “Natividad”, el “Sutherland” y el resto de navíos que salen en pantalla se utilizó el “Victory”, el buque insignia de Nelson en Trafalgar que aún sigue en activo como museo naval. Por último, la embarcación holandesa, el “Bruja de Endor”, era en realidad un barco italiano que también apareció en El temible burlón (transformado en bergantín para la ocasión), y en otras películas del estilo. Era el menos apropiado de todos ya que en la novela de Forester se describe como un cúter (barco de un sólo palo con velas cuadras, cangreja y foques), mientras que la arboladura que se muestra en la película es la de un bergantín goleta de dos mástiles.
      Abrazos!

      Eliminar
  9. Es una buena película y los libros también me gustaron. Te mando un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay un trío de ases en esto de los libros de aventuras navales que son Rafael Sabatini, C.S. Forester y Patrick O'Brien. Todos ellos han sido adaptados al cine con muy buena fortuna.
      Abrazos!

      Eliminar
  10. En estos casos es mejor no haber leído el libro o los libros antes de ver la película.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo prefiero leer primero el libro y luego comprobar con la película si era así como me había imaginado la novela.
      Saludos.

      Eliminar
  11. Esta película que nos comentas la tengo superolvidada, la que adoro de Peck y el mar (no me había dado cuenta de que se puede hacer ese pequeño ciclo) es la de "El mundo en sus manos", que nombras al final de tu magnífico post. Ay, "El mundo en sus manos", qué buenos momentos. De aventuras, vital, entretenida, divertida y con varios posibles análisis interesantes (https://hildyjohnson.es/?p=2668).
    No obstante, recuperaré "El hidalgo de los mares".
    Beso
    Hildy

    ResponderEliminar
  12. Has nombrado una de mis favoritas de siempre, no en vano fue la elegida para la portada de "Cine y Navegación". Hace unos años publiqué aquí una reseña de esa magnífica película de Walsh, era un extracto de un comentario más amplio del capítulo dedicado a esa cinta. El libro arranca con una frase extraída de la película que bien puede resumir todo el cine del mar:
    "—Si tenemos viento antes del amanecer, el mundo es nuestro."
    Abrazos!

    ResponderEliminar
  13. Mira que me gustan las películas de este director, pero en esta ocasión creo que dio en hueso ya que le puse un 5. Eso sí, debería volverla a ver, porque la nota se remonta a 2010. No recuerdo si era el casting, pero seguramente me fastidió que tergiversaran tanto la historia real.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Después de un guion que era un regalo envenenado, Walsh creo que salió airoso gracias a su buen hacer y a algunas secuencias, sobre todo de la primera parte, que son para enmarcar.

      Eliminar
  14. Opino como tú, y creo que el primer y tercer acto son los mejores de la película, el segundo se ve lastrado por esa historia de amor melodramática, que no parece encajar en el conjunto. Si se eliminase quedaría una entretenidísima historia de aventuras navales, y el hecho de que él esté casado y ella se va a casar con otro hombre, crean una cierta incomodidad, sobre todo cuando al final de la película el marido de ella muere, y cae en los brazo de Peck, pareciendo la mujer más feliz del mundo.

    Las batallas navales son fantásticas y parece increíble que se trate de un film de 1951.

    Una muy buena entrada, de una película no demasiado conocida. Felicitaciones.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Rodi. Me imagino a Walsh, un director al que le gustaban contar las historias sin ambages, enfrentándose a ese guion partido en dos. En fin, la película no es perfecta, pero tiene algunas secuencias que solo por ellas merece la pena un visionado.
      Saludos.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...