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miércoles, 2 de febrero de 2011

CINE Y TAPAS: CENA DE MEDIANOCHE (History is made at Night de Frank Borzage, 1937)

Volvemos a nuestra sección culinaria después de tenerla varios meses abandonada —las tapas no las hemos abandonado nunca— con una cinta de nuestro admirado Frank Borzage.



El melodrama de Borzage sugiere que la historia se escribe de noche (podría ser una interpretación del título), pero siempre con la comida como excusa, de ahí el nombre castellano de la película. Una traducción que nos parecería más adecuada si se hubiera expresado en plural. Y es que el filme se estructura a partir de tres cenas, siempre con el mismo menú: Langosta Cardinal y Ensalada Chiffonade, todo regado con un Tampa Rosa del 21.

También los comensales repiten: por un lado el famoso maître parisino Paul (Charles Boyer), por otro la encantadora Irene (Jean Arthur, en su mejor momento), una mujer casada que huye de su celoso marido y de las conspiraciones que intentan impedir el divorcio. Con un arranque más cercano al thriller o al cine negro, Borzage pronto toma las riendas para imponer su famoso tono romántico y retratar con buen criterio la historia de amor que preside la trama.


El director llena la pantalla con primeros planos de Charles Boyer y Jean Arthur, con la música de Alfred Newman arropando a los amantes mientras ellos se besan, se acarician o intercambian confidencias al oído. Borzage consigue imprimir a la acción un ritmo dramático sin caer en lo empalagoso; incluso con secuencias de tensión propias del mejor cine de catástrofes y con toques de humor que evitan recrearse en la tragedia. Todo para navegar por el melodrama con maestría.

La cinta se convierte en un filme personal que recuerda a otras obras de Borzage, como la reseñada Maniquí con la que comparte varios elementos en común: un armador rico, un baile que enamora, una mujer que huye de su marido para refugiarse como modelo; y, sobre todo, una pareja que lucha por su amor.

La cena y el baile hasta la madrugada se repite, como hemos dicho, hasta en tres ocasiones muy separadas en tiempo y lugar: en París, en Nueva York y en mitad del océano. Son citas donde las pulsiones amorosas se desatan por el hecho de recuperar el tiempo perdido y por la sensación de que podrían ser las últimas que celebran la pareja. Y no sólo porque la amenaza del marido se cierna sobre sus cabezas sino por la alta probabilidad de que uno de ellos —o los dos— pierda la vida.

Finalmente, creemos que Cena de Medianoche encaja a la perfección en nuestra apetitosa sección cuando los lugares donde Borzage maneja personajes y situaciones son restaurantes como el “Chateau Bleu” o el “Victor’s”. Allí se sirven los citados menús, pero también veremos como una Bullabesa puede hacer que un local cambie de dueño; como la especialidad de Irene son los huevos a la Kansas; o como el cocinero intimo amigo de Paul es el creador de la famosa salsa César.


Ver Ficha de Cena de Medianoche

Y ahora las tapas:

SOL Y SOMBRA (Calle Castilla, 151, Sevilla)

Hoy nos acercamos al popular barrio de Triana, allí se encuentra la taberna Sol y Sombra, uno de nuestros bares preferidos de siempre. Situado en una antigua casa que data de 1861, el bar ha ido sufriendo diversas ampliaciones hasta la configuración actual con varios establecimientos. Nosotros nos quedamos con el bar original. El de la minúscula barra, el que tiene la pared forrada de pósteres centenarios donde se anuncian corrida de toros; o tapizada con algo más interesante: cientos de cartelitos —no es una exageración— con las tapas que allí se sirven.

Al Sol y Sombra se aconseja llegar pronto y hacerse con una mesita en un bonito rincón taurino ; aunque lo más importante es que tenga buenas vistas a los citados cartelitos. A continuación, lo ideal es pedirse una manzanilla bien fresquita y elegir lo que a uno le apetezca. Cualquier cosa porque todo es de calidad: el solomillo al ajo, los distintos revueltos, las chacinas, la cola de toro, las gambas al ajillo, las cazuelas de la casa, el bacalao al ajillo, las albóndigas de choco…

Seguir con el resto de la carta es una tarea que se nos antoja casi imposible, por eso insistimos en que lo mejor es llegar allí y tener el bendito problema de la elección. Las tapas que finalmente lleguen a la mesa serán de su agrado: por el tamaño, la calidad y el asequible precio. Les aseguramos que su estomago se quedará satisfecho y su cartera no menguará mucho.

Nos vemos en el Sol y Sombra.

jueves, 10 de julio de 2008

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 11 al 17 de julio del 2008)

Antes de irme de vacaciones os dejo con la última tabla para la semana que viene. Suerte y nos vemos en agosto.

Pinchar en la tabla para verla mejor.



Argel (Algiers de John Cromwell, 1938) Charles Boyer, Hedy Lamarr.

Versión de la excelente Pepe Le Moko de Julián Duvivier (1937), pero a la americana, es decir con estrellas de Hollywood y con un final más convencional. A pesar de ello resulta bastante interesante, sobre todo por la presencia siempre estimulante de Hedy Lamarr que consigue atrapar al espectador con las mismas armas –con su belleza- con las que hipnotiza a un Charles Boyer algo desubicado y desde luego muy lejos del Jean Gabin de la versión original.



La Reina de Nueva York (Nothing Sacred de William A. Wellman, 1937) Carole Lombard, Fredric March.

Una mujer de provincias, Hazel Flagg (Carole Lombard, la reina de la comedia) se hace pasar por una enferma terminal para ver cumplido su sueño de viajar a Nueva York. Un periodista (Fredric March) se aprovecha de la situación para poder ganarse la confianza perdida de su jefe. La trama promete diversión y se coloca entre las comedias de Preston Sturges, el particular mundo de Frank Capra (la cinta tiene mucho que ver con esa maravilla que es Juan Nadie) y la acidez de Billy Wilder (pensemos en El Gran Carnaval), todo muy bien llevado por el cada día más grande William A. Wellman. Otras referencias cómicas que rápidamente vienen a la memoria son las películas de los hermanos Marx, presentes en muchas secuencias del filme como la del arranque, con el falso magnate oriental (era un limpiabotas) y la llegada del periodista a Vermon, la ciudad de los monosílabos. Sin olvidarnos de una secuencia genial, cuando "destierran" a Fredric March del mundo de los vivos (lo mandan a la sección necrológica): en un plano fijo se suceden multitud de pequeños gags, al más puro estilo slapstick, muy propio del cine mudo, donde March intenta escribir las esquelas mientras todo tipo de empleados del periódico, ignorándole, no hacen más que molestarle. Todo esto en apenas cinco minutos. No perderse varias sutilezas de Wellman: los planos con la pareja de enamorados tapando sus rostros con la rama de un árbol o dentro de un cajón en el muelle, ocultándose ante los espectadores como si formaran parte de otra película -no creo que fuera por problemas de la censura sino más bien porque el director quería diferenciar lo cómico de lo romántico y dar preferencia a lo primero-. La inclusión de figurantes o insertos rápidos es otra de las proezas de la cinta (lo que hace necesario verla varias veces para apreciarlos todos). Así, un poema en honor de Hazel sirve como envoltorio de pescado; o dos parejas, un gigolo con una anciana y un viejo millonario con una buscona, lloran desconsolados en un rápido inserto entre los muchos que salen en la secuencia de la cena homenaje a Hazel Flagg. Genial.


La Venganza de Ulzana (Ulzana’s Raid de Robert Aldrich, 1972) Burt Lancaster, Bruce Davidson, Richard Jaeckel.

Segundo western de Aldrich que trata el tema de la libertad de los indios y de su resistencia a vivir en una reserva (el primero fue Apache, 1954). La diferencia fundamental con Apache estriba en que la película está narrada desde el punto de vista de los soldados que los persiguen y no de los indios que huyen. Además se nota el paso de los años entre una y otra: este filme es bastante más duro que el primero, y también más reflexivo. Y no sólo por la madurez del director sino también por la interpretación más sosegada –siempre excelente- de Burt Lancaster, lo que le proporciona un atractivo aire crepuscular al largometraje.


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