A finales de los cincuenta, la defunción del subgénero de piratas era un hecho. Las causas del agotamiento de la fórmula son variadas y hay que buscarlas en el fin del sistema de los grandes estudios, y en la crisis del cine que, en general, había sido vencido por la televisión. También intervinieron en su decadencia el tratamiento de las películas de piratas como un subproducto perteneciente a la serie B, y el tono de parodia o comedia con el que ya se estaban identificando dichos filmes.
Las productoras no se atrevieron a invertir en historias de piratas —o pasaron sobre el tema de puntillas y siempre con malos resultados— hasta la reinvención del cine de aventuras en los años ochenta, cuando directores como George Lucas o Steven Spielberg asaltaron las taquillas y el cine recuperó bastante de lo perdido en la década anterior. De esta época destacan Piratas (Pirates, Roman Polanski, 1986), un filme del todo fallido por las mismas causas de siempre: por rozar la parodia, y la anodina Hook (Steven Spielberg, 1991), una historia aburrida de la que hasta el “mago” del cine reconoció sentirse disgustado.
En la década de los noventa nada cambió, si acaso fue todavía peor debido al desastre de La isla de las cabezas cortadas. Con el tema bajo la suerte de una maldición, los escritores Ted Elliott y Terry Rossio tuvieron la osadía de enfrentarse a él como si quisieran hacer frente a un reto. Lo que pretendían Elliott y Rossio (creadores de Aladdin y Shrek) era llevar a cabo un proyecto como el de Jurassic Park, pero al revés, es decir, a partir de un parque temático hacer una película.
La pareja de guionistas escribieron a primeros de los noventa un tratamiento basado en la atracción más querida de Disneyworld: “Piratas del Caribe”, y con el respaldo de Steven Spielberg se lo presentaron a la Disney. En un principio, la compañía se negó. Años después, ya con el productor Jerry Bruckheimer al mando, se dio luz verde al proyecto. El director contratado fue el prometedor Gore Verbinski que traía como garantía el éxito arrollador de The Ring (2002). La experiencia en dicha película de terror le vendría muy bien a Verbinski para afrontar la trama de Piratas del Caribe:
El capitán Jack Sparrow (Johnny Deep) quiere recuperar su barco el “Perla negra” ahora en poder de su segundo, el capitán Barbosa (Geoffrey Rush). Tanto Barbosa como el resto de la dotación sufren la maldición del tesoro de Hernán Cortés. El castigo consiste en vagar como muertos en vida hasta que no restituyan todo el botín a su cofre original. La última de las monedas, en forma de medallón, la tiene Will Turner (Orlando Bloom), un náufrago a la deriva al que recoge el navío “Dauntless”. A bordo viaja el gobernador de Jamaica (Jonathan Pryce) y su hija Elizabeth (Keira Knightley)...
Como ocurre en la atracción de Disney, la historia se asemeja a una montaña rusa donde el guion es una mera excusa para presenciar un sinfín (casi dos horas y media) de secuencias de acción. Los efectos digitales ayudan en la consecución del objetivo que no es otro que entretener sin más pretensiones. Para explicar la buena aceptación por parte del público de un largometraje que no se distancia mucho de La isla de las cabezas cortadas, hay que tener en cuenta algunas cosas más aparte de lo estrictamente visual: el enorme presupuesto gastado en promoción con la existencia previa de una atracción Disney muy conocida; la buena gestión de Jerry Bruckheimer, otro “mago” del cine y la televisión; y el reparto popular con el trío de ases: Johnny Deep, Geoffrey Rush y Orlando Bloom, que en esos años triunfaba gracias a la saga de El señor de los anillos.
Otras razones que justifican que Piratas del Caribe superase por fin la particular maldición que pesaba sobre el género hay que buscarlas en un libreto que, si bien recurría a lugares comunes de las películas de piratas (Port Royal, Jamaica, Tortuga, el tesoro, la hija del gobernador, etc.), lo mezclaba todo con una trama fantástica de muertos vivientes tan de moda entre el público joven. Secuencias trepidantes que por supuesto incluían algunos pasajes del recorrido de la atracción del parque temático. Elliott y Rossio los introdujeron en el guion con habilidad: la canción pirata al comienzo y al final del largometraje; el perro que no quiere abrir la puerta de la cárcel —Jack les dice a su compañeros cautivos que no se molesten que no se va a mover del sitio, en clara referencia al chucho inmóvil de Disneyworld—; el pirata durmiendo la mona entre cerdos; el ron que trasiega Barbosa ya convertido en cadáver y que se le escapa de entre las costillas, etc. La relación entre el lugar de esparcimiento y la cinta se realimentó cuando después del estreno la Disney introdujo mejoras en la atracción, entre otras una réplica del propio Johnny Deep caracterizado de Jack Sparrow.
A pesar del éxito de Piratas del Caribe, da la impresión de que con la película se ha recuperado el género sólo de una forma provisional antes de enterrarlo definitivamente. Eso será cuando se agote la explotación exclusiva del tema por parte de la saga —que ya va por su quinta película—, o lo que es lo mismo, cuando las cuentas de todo lo referente a la franquicia (películas, atracciones, videojuegos, merchadising, etc.) dejen de cuadrar.
El post es un extracto corregido para la ocasión del capítulo dedicado a Piratas del Caribe en mi libro: CINE Y NAVEGACIÓN. Los 7 mares en 70 películas



Para un cierto (y evidentemente amplio) sector de público joven y poco exigente este tipo de operaciones pueden resultar un "espectáculo" entretenido. Pero ¿es cine?
ResponderEliminarUn saludo.
Paradójicamente, es cine como el de los comienzos del cinematógrafo, es decir, una atracción de feria.
EliminarSaludos.
Aquellas películas de Meliès y los hermanos Lúmière, primigenias, pioneras, o como las queramos definir, en efecto, eran consideradas atracciones de feria por la clara razón de que en esos momentos aquello era un “invento” o una curiosidad científica y lógicamente aún no existían salas de cine. Pero con sus primitivas cámaras habían comenzado a crear una gramática narrativa. Mientras Auguste y Louis Lumière optaron por captar la realidad tal y como era en planos fijos (la llegada de un tren a la estación, la salida de los obreros de una fábrica), Georges Méliès creó arte y fantasía, descubrió el montaje, los trucos visuales, utilizó decorados y provocó la emoción de un “viaje a la Luna” (la primera peli de ciencia-ficción). Luego vendría Griffith para ampliar y enriquecer esa gramática de la imagen y dotar de identidad y contenido lo que hoy conocemos como “cine” del que han chupado rueda todos los demás.
Eliminar¿Ciento diez años después ¿qué novedades estrictamente cinematográficas aportan Bruckheimer, Disney y Verbinski con sus “piratas”? Vaya! hoy tengo el día purista.
Realmente pocas novedades, o casi ninguna, puramente cinematográficas. Luego está el empleo de la tecnología digital y los efectos especiales para entretener a la audiencia, pero eso es otra cosa.
EliminarTengo buen recuerdo de ella, era entretenida y diferente al resto de las películas de piratas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lo que "Piratas del Caribe" tiene en común con las últimas producciones de piratas es el tono de comedia y la parodia que se hace del tema, que es lo que se ha cargado el género.
EliminarAbrazos!
Recuerdo algunas películas de piratas entretenidas, como "El temible burlón" o "La isla de los corsarios". Curiosamente, no he visto las de Johnny Deep.
ResponderEliminarNo es de mis géneros predilectos.
Feliz semana.
Un abrazo.
Precisamente el personaje de Jack Sparrow, según Elliott y Rossio, se basaba en el capitán Vallo de El temible burlón, de hecho hay escenas que son homenajes a dicha película (el bote del revés para poder respirar dentro de él), sin embargo Johnny Deep pronto lo hizo suyo y al final no se parecía en nada al interpretado por Burt Lancaster.
EliminarFeliz semana para ti también.
Abrazos!
Una saga de lo más exitosa que, se quiera o no, supuso un giro y una reactivación del género que se creía agotado.
ResponderEliminarLa verdad es que no sé si es una reactivación del género o una defunción en cuanto se de por finalizada la saga (se ha anunciado la sexta parte).
EliminarTambién ayudó al éxito la interpretación de Johnny Depp, más o menos inspirada en Buster Keaton y en la comedia física característica del cine mudo.
ResponderEliminarSaludos.
La sobreactuación habitual de Deep en Piratas del Caribe se encuentra justificada al encarnar a un pirata amanerado y medio loco después de haber sido abandonado en una isla (otro de los tópicos del cine de piratas). El director dejó bastante libertad a Deep, que improvisó algunas líneas de diálogo, pero al final tuvo que atarlo por corto para impedir que exagerase aún más los tics del personaje y su caracterización. Según Deep, el actor se había inspirado en su amigo Keith Richards cuando entendió que los piratas debían ser en su época como las estrellas de rock en la actualidad. Un idea singular que al final se materializó cuando el propio Richards tuvo su papel en otro largometraje de la saga.
EliminarSaludos.
La vi hace tiempo pero no me gusto. Te mando un beso.
ResponderEliminarEs una película que, como todas las atracciones de feria, pronto se olvidan cuando viene la siguiente.
EliminarAbrazos!
Jo, Ethan, qué curioso.
ResponderEliminarY es cierto que el cine de piratas no termina de resurgir o de convertirse en un subgénero con longevidad y amplia filmografía. Y es extraño, porque el tema no deja de ser tremendamente atractivo. Y además queda mucho por contar todavía.
Cuando me hablan de piratas no me vienen a la cabeza los de esta saga (y me lo pasé muy bien con la primera), sino "Viento en las velas", "Los contrabandistas de Moonfleet" o "El temible burlón". Y tengo gran cariño a el musical de Vincente Minnelli de "El Pirata".
Beso
Hildy
Mencionas muy buenas películas del género. A mí me gustó especialmente "Viento en las velas", un intento aislado de revitalizar el género. El director, Alexander Mackendrick, engaña al espectador con una comedia hasta que uno de los niños muere por culpa de la pequeña protagonista. La audacia del realizador consiste en presentar la extraña relación entre el jefe de los bucaneros (Anthony Quinn) y la niña, y el contraste existente entre los piratas y los pequeños, tan salvajes y crueles como ellos.
EliminarAbrazos!
Supongo que rodar sobre el mar debe ser complicado y caro.
ResponderEliminarPues sí, debe ser duro porque es un lugar común de todas las sea pictures, como las llaman en Hollywood, las complicaciones que da rodar en un barco que se está moviendo todo el rato.
EliminarAunque no es mi género favorito, y no me refiero a las películas de aventuras, sino concretamente a las de piratas, me ha parecido muy interesante tu crónica donde hablas de los altibajos de este género, y como aún no se tiene muy claro si esta saga continuará...
ResponderEliminarFelicidades por tu excelente artículo, amigo Farnando.
Un abrazo.
Gracias, Manuel, por lo visto van a hacer una secuela más, lo que todavía no está claro es si Johnny Deep va a regresar a su personaje de Jack Sparrow. Ya veremos...
EliminarAbrazos!
Piratas del Caribe... no me gustó... ninguna... me parecen muy infantiles.
ResponderEliminarY me gustaban mucho las películas de piratas.
Hasta las canciones:
Todos los piratas tienen
Un temible bergantín
Con diez cañones por banda
Y medio plano de un botín
Que enterraron a la orilla
De una playa en las Antillas
Todos los piratas tienen
Un lorito que habla en francés
Al que relatan el glosario
De una historia que no es
La que cuentan del corsario
Ni tampoco, lo contrario
Por un quítame esas pajas, te pasan por la quilla
Pero en el fondo, son unos sentimentales
Que se graban en la piel a la reina del burdel
Y se la llevan puesta a recorrer los mares
Marchando una de piratas
Larga vida y gloria eterna
Para hincarles de rodillas
Hay que cortarles las piernas
Todos los piratas tienen
Atropellos que aclarar
Deudas pendientes y asuntos
De los que mejor no hablar
Se beben la vida de un trago
Y se ríen con descaro
Hasta que un día, temblando
En la popa de un velero
La encuentran
Y traicionando la ley del filibustero
No reclaman el rescate
Y rehuyen el combate
Cuando los piratas son hombres enamorados
De una piel que huele a jazmines, rompen promesas
Con sus hermanos de ayer, y huyen al amanecer
Rumbo a un puerto que aún no ha puesto precio a su cabeza
Marchando una de piratas
Nadie doblegó su espada
Y bastó una mujer hermosa
Para cortarles las alas
No hay historia de piratas
Que tenga un final feliz
Ni ellos ni la censura
Lo podían permitir
Por la espalda, en una esquina
Gente a sueldo los asesina
Fuente: Musixmatch
Compositores: Joan Manuel Serrat
Muy buena la letra de esa canción. Gracias por traerla aquí, decora y mucho el post.
ResponderEliminarAbrazos!
Esta serie en particular no me gustó para nada. Muy fantasmal, en mi opinión. Sin embargo otros films del tema piratas si me gustaron. Un abrazo.
ResponderEliminarTampoco soy muy fan de esta saga, pero hay que reconocer que ha tenido mucho éxito y la prueba está en que han salido secuelas por doquier (a cada cual más mala, eso sí), y se espera una sexta.
EliminarAbrazos!
Hola Ethan. No la he visto, leí la reseña en el libro. Para mí el.mejor pirata será Errol Flynn en Capitán Blood seguido de Tyrone Power en El Cisne Negro. Es que yo soy muy "antigua" y eso de los efectos digitales no acaban de encajar conmigo.
ResponderEliminarSaludos y buen verano.
Pues entonces tenemos los mismos gustos: para mí el pirata por excelencia tiene el rostro de Errol Flynn, sin duda alguna.
EliminarBuen verano para ti también.
Abrazos!
Es un clásico de nuestra era. Recuerdo bien este episodio de tu libro, creo que cuando mi hija crezca un poco más le haré ver estas películas. Por ahora le estoy leyendo "La vuelta al mundo en 80 días" pero ya me dejé separado "La Isla del Tesoro".
ResponderEliminarCambiando de tema: Felicitaciones por el campeonato mundial de fútbol, la selección española no le ha dejado tocar el balón a la nuestra. Nos vamos con un merecido subcampeonato, luego de haber realizado el acto político más importante de los últimos tiempos, cosa que ningún político de aquí ni ha intentado. Orgulloso de nuestros jugadores.
Abrazos, amigo Ethan!
Qué bien que tu hija desde pequeñita descubra esas historias. Fomentarle la lectura es de las cosas que seguro que luego te agradecerá.
EliminarGracias, la verdad es que la selección ha ido de menos a más. Una de las cosas que se recordarán de este mundial será esos partidos con remontadas de Argentina con un veterano Messi jugando como si tuviera dieciocho años.
Muchos Abrazos!
Interesante ese capítulo de " Piratas del Caribe" Me gusta... cine entretenido sin más pretensiones creo que las he visto todas incluso repetidas.
ResponderEliminarUn cocktail explosivo donde cabe todo y no permite que te amodorres🤭 Aprobada 👏🏻👏🏻👏🏻
Esa ha sido la pretensión de esta saga: entrtener, sin más. Y desde luego hay que reconocer su éxito.
EliminarAbrazos!
¡Noticia! ¡Hablas de películas que he visto! ;)
ResponderEliminarEstoy escuchando un podcast sobre ella porque es una película que he visionado varias veces. He visto cuatro de la saga, pero solo me gusta la primera, precisamente por los temas originales que introduce en una trama clásica repetida infinidad de veces. La música está muy bien.
Hook la tengo pendiente, La isla de las cabezas cortadas no es gran cosa y la de Polanski me decepcionó. Tengo la edad suficiente como para recordar esas tarde de sábado cuando solo había dos cadenas de televisión. Ahora, ya adulto, vemos que no tenían ningún rigor histórico, pero cómo nos entretenían cuando éramos niños. Excelente entrada, como siempre.
Gracias, Tawaki. Yo, entera, solo he visto la primera de la saga. La película entretiene, que ya es bastante, pero no hay que buscar en ella calidad cinematográfica porque no la tiene. En cuanto a los piratas, también me quedo con aquellas sesiones de las tardes de los sábados.
EliminarCon respecto al rigor histórico de Piratas del Caribe, en una trama tan disparatada, donde la farsa y el humor se han instalado definitivamente en el género, es normal que existan pocas referencias a hechos históricos, al menos en esta primera entrega de la saga (en las restantes, Barbanegra aparece como un personaje más). Sólo decir que el nombre de Barbosa es un guiño al pirata Barbarroja.
Me parece una película entretenida, pero nunca entendí el porqué de su increíble éxito. Me gusta mucho Verbinski (y aquí hace un buen trabajo), la interpretación de Depp fue rompedora para un blockbuster, es amena y recuperó el cine de piratas en el cine, pero siempre la he considerado una película sobrevalorada.
ResponderEliminarIgualmente, buena reseña.
Saludos.
De acuerdo contigo, Rodi. De hecho, La isla de las cabezas cortadas no tiene nada que envidiar a Piratas del Caribe. Algunas de las razones que explican el éxito de la segunda las digo en el post.
EliminarSaludos.