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viernes, 14 de noviembre de 2014

AIMER, BOIRE ET CHANTER (Alain Resnais, 2014)

Esperábamos ver la última película de Alain Resnais más que nada para dar el último adiós al gran director de la legendaria Nouvelle Vague desde donde se debe hacerlo, desde la butaca del cine. Lo conseguimos aquí, en el festival de Sevilla de cine europeo y dentro de la sección Oficial:


Aimer, Boire et Chanter es una cinta muy característica del estilo que ha estado persiguiendo Resnais desde los años noventa, si bien, sabemos que no hay película igual a otra en la filmografía de este autor. Un filme muy apropiado para una despedida, aunque suponemos que no de forma premeditada ya que cuando el director falleció andaba detrás de su siguiente película.

La cinta es una comedia ligera que narra el cambio que supone en la vida de tres parejas el inminente fallecimiento de un amigo común: La triste noticia del cáncer de George Riley llega cuando su grupo de amigos se dispone a ensayar una obra de teatro amateur. Entre todos deciden que George puede formar parte del elenco con la intención de ayudarle a sobrellevar la tragedia. Con George en la función, la estabilidad en la vida del grupo comienza a tambalearse cuando las tres mujeres se pelean por estar con él. Todas tienen motivos para un encuentro sexual: una es su exmujer, otra es una antigua amante y la última es su pareja en la ficción.

Decimos que la película sigue, de alguna manera, lo iniciado en los noventa y en la década siguiente por Resnais con el díptico Smoking/No Smoking (1993) y con Coeurs (2006). Todas ellas, igual que Aimer, Boire et Chanter, adaptaciones de obras de teatro del escritor inglés Alan Ayckbourn -en este caso se trata de una versión de "Life of Riley"-; y todas interpretadas por la mujer del director, Sabine Azéma.



Como ocurría con el díptico del 93, Resnais se rodea de color en su puesta en escena, utiliza dibujos para las transiciones entre las secuencias y no disimula, en absoluto, la fuente teatral del argumento original; mucho más acentuado esto último, cuando los escenarios son modernos decorados de teatro. Un alarde brechtiano que continúa con el hecho de colocar una especie de rejilla de fondo en los primeros planos para aislar más al personaje; con la sobreactuación/declamación de los actores; y con el guión especular, todo para rendir un entrañable homenaje a las tablas. Da la impresión de que el director ha querido recordar el film d’art francés. Algo así como una personal vuelta a los orígenes para evocar aquel movimiento que consiguió elevar el cine a la categoría de arte cuando tan solo era un espectáculo de feria.

Si la forma de Aimer, Boire et Chanter es consecuente con Smoking/No Smoking, y es lo mejor del largometraje, el contenido y, sobre todo, el resultado es sensiblemente inferior. Una floja despedida de Resnais que no empaña para nada su brillante carrera, pero que de forma casual, insistimos, posee un argumento muy adecuado para poner fin a su obra: todo gira en torno a un hombre que se va a morir en breve y finaliza con una escena en el cementerio muy significativa.  





domingo, 7 de marzo de 2010

SMOKING / NO SMOKING (Alain Resnais, 1993)

Ya viene siendo habitual en el blog aprovechar la noche de los Oscar para apartarnos de la lucha de directores y productores (este año parece más una pelea entre divorciados) y recomendar otro tipo de cine menos comercial. Hoy traemos, no una, sino dos películas. Un díptico divertidísimo, otro punto de inflexión en la carrera de Alain Resnais, que consiguió un importante reconocimiento de la crítica, justo cuando su cine andaba algo bajo de tono (arrasó en los premios César del año 1994 y ganó el Oso de Plata en el festival de Berlín, entre otros importantes galardones).



Las dos cintas se basan en la obra de teatro de Alan Ayckbourn, "Intimate Exchanges", (Resnais volvió a adaptar a Ayckbourn en 2006, con su película Coeurs; y también recurrió a la misma pareja de actores: Sabine Azema y Pierre Arditi) que narra, una y otra vez, distintas versiones de una misma historia: en un pueblo costero inglés un matrimonio de clase media, Celia y Toby, viven su vida familiar; la primera con ansiedad, y el segundo con desgana. Para ellos trabajan Sylvie y Lionel, criada y jardinero, ambos a punto de casarse. Por otro lado Toby tiene problemas con el alcohol y su puesto como director del colegio peligra. Sólo su amigo Miles le defiende ante el resto de profesores y en especial ante la rígida y solterona señorita Pridworthy. Con la intervención de otros personajes como la madre de Celia, el padre de Lionel (poeta del pueblo) o la "ligera" Rowena, esposa de Miles, Resnais va tejiendo un peculiar argumento donde las opciones por las que se decantan unos y otros van a conducir la historia por distintos caminos, todos sorprendentes, pero igualmente divertidos.

Cada versión de la trama se encuentra dividida por tres capítulos separados en el tiempo: el presente, unos días más tarde y cinco años después. La división anunciada por viñetas cómicas, estilo Hergé, presenta lo ocurrido en la historia a partir de la resolución que toma algún personaje. Es curioso que el arranque de las dos películas sólo difiere en la decisión que toma Celia de fumarse un cigarrillo o no hacerlo, de ahí el título elegido por Resnais.

Con un claro tono de comedia (aunque el drama planea sobre todos ellos) el director aborda este viaje al futuro - y regreso al pasado- donde el destino es tan variable como lo son las actitudes de los personajes. Donde una frase dicha en un momento determinado condiciona el resto de la vida, no sólo del que la ha pronunciado, sino de todo el que forma parte de su entorno cercano.

Un aliciente para ver la película es el excelente trabajo de Sabine Azema (mujer de Resnais) y Pierre Arditi. Ambos actores se hacen cargo -¡ellos solos!- de casi una decena de personajes (todos los que intervienen en la historia). Por supuesto es la habilidad del director, con la gestión de la puesta en escena y la maestría en el montaje, el que resuelve el problema para que el reto interpretativo no afecte a la trama y la historia fluya lo más natural posible.

Smoking/No Smoking, aunque muy alejado de los filmes iniciales de Alain Resnais, como Hiroshima Mon Amour o El Año Pasado en Marieband, sigue manteniendo ese tono experimental que siempre han tenido sus mejores películas. Es esa continua renovación la que propicia que su cine tenga la frescura del principiante; un debutante con una larguísima carrera a sus espaldas. Un joven de casi noventa años.


Ver Ficha de Smoking/No Smoking.

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