5.2.1. Objetivo: Birmania (Objective,
Burma! de Raoul Walsh, 1945).
Con su siguiente película, Objetivo: Birmania, Walsh no sólo cambió de teatro de operaciones, sino que inició una evolución —y revolución— en el género, en cierto modo un regreso a la parte más cruda de su éxito mudo, What Price Glory? (1926), y al de otras cintas pacifistas posteriores a la Gran Guerra. Se puede decir, con la perspectiva que dan los años, que Objetivo: Birmania fue un anticipo de las últimas películas bélicas de Walsh, un enlace entre la citada trilogía de los cuarenta y sus dos cintas críticas de los cincuenta: Más allá de las lágrimas (Battle Cry, 1955) y, sobre todo, Los desnudos y los muertos (The Naked and the Dead, 1958).
Aunque se
diferencie de sus tres filmes contemporáneos, lo cierto es que Objective, Burma! también nació con el
propósito de aumentar la moral de los estadounidenses en lo que quedaba de
guerra. La “niña mimada” de Jerry Wald, como la llamaba el propio Flynn (2003,
p.291), pronto se convirtió en la producción estrella de la Warner. Wald,
guionista de la empresa, fue ascendiendo de categoría hasta la de productor de
estudio, y en 1944, ya sin Hal Wallis,[2] era el activo más importante
de la compañía.
Wald consiguió hasta ocho localizaciones distintas para
otras tantas ambientaciones que simulaban con realismo la selva birmana.[3] Además, se hizo con un asesor
de lujo: el mayor Watkins.[4] Un héroe de guerra
británico que había participado en la campaña de Birmania y que había sido
herido de gravedad en ella. También se dejó aconsejar por Walsh que, en esta
ocasión, participó activamente en la producción colaborando con Wald en el
guion. Ambos, productor y director, se unieron al equipo formado por los
escritores Ranald MacDougall y Lester Cole[5] para elaborar el cuidado
texto de Objetivo: Birmania:
El capitán Nelson (Errol Flynn) y su compañía
de paracaidistas se lanzan detrás de las líneas enemigas en Birmania para
destruir una estación de radar que posibilite la posterior invasión de los
aliados. Al grupo de Nelson se le une Williams (Henry Hull), un periodista
veterano que quiere dar testimonio de lo que ocurre en la selva. Todo sucede
como estaba planeado: destruyen las instalaciones y acaban con la guarnición japonesa.
La cosa se complica cuando son sorprendidos por el enemigo en el punto de reunión
previsto para ser recogidos por los aviones. Nelson ordena abortar la evacuación
y divide sus fuerzas para tener más oportunidades de llegar a salvo al
siguiente punto de reunión. Mientras el pelotón de Nelson llega al rendez-vous
, el otro grupo, liderado por
el teniente Jacobs (William Prince), es torturado y aniquilado por los japoneses.
Nelson recibe la orden de seguir a pie hasta la base por la imposibilidad de la
recogida en una jungla infestada de fuerzas del bando contrario. Diezmados por
un enemigo que se esconde detrás de cada árbol, de cada arbusto, en cada aldea,
y agobiados por las altas temperaturas, la humedad, las enfermedades y los
insectos, los pocos supervivientes consiguen llegar a un punto del mapa en el
que les han ordenado esperar. Allí, atrincherados en la cima de una colina y
tras una angustiosa batalla nocturna, descubren, al alba, el motivo de tal
orden: acaba de comenzar la invasión de Birmania. Los japoneses son rechazados
por el ejército y Nelson y sus hombres por fin rescatados.
La historia original en la que se basa el guion fue obra de Alvah Bessie, pero no fue la única fuente de inspiración. Las hazañas del pelotón del capitán Nelson se apoyan en hechos reales como la incursión de los Merrill’s Marauders;[6] la operación “Loincloth” de los Winget’s Riders o Chindits en 1943;[7] e incluso epopeyas tan antiguas como las de los Roger´s Rangers, que originó el argumento de la película Paso al Noroeste (Northwest Passage de King Vidor, 1940), esto último reconocido por el propio Jerry Wald.
[1] Nos
referimos a Jornada desesperada (Desperate Journey, 1942), Northern Pursuit (1943) y Uncertain Glory (1944). Aunque también
habría que tener en cuenta la colaboración de Walsh en Acción en el Atlántico Norte (Action
in the North Atlantic de Lloyd Bacon, 1943), protagonizada por Humphrey Bogart.
[2] Hal
Wallis abandonó la Warner después de la humillación en la noche de los Óscar de
1944 cuando Jack Warner se apropió de su premio a la mejor producción por Casablanca.
[3] Los
exteriores se rodaron en las afueras de Los Ángeles, en el rancho de Santa
Anita, en Whittier Park, en el rancho Providencia en Glendale, en los jardines
Busch, en el County Arboretum, en el jardín botánico de Los Ángeles y en el
rancho Warner de Calabasas.
[4] Así se llamaba el asesor
militar según Errol Flynn (2003, p.291), aunque en los créditos figure un tal Mayor
M.H. Whyte del 8º ejército británico en la India.
[5]
Resulta paradójico que tras el patriótico guion, un par de años después, el
escritor Lester Cole fuese incluido en la famosa lista de los diez de Hollywood,
en la caza de brujas del Comité de Actividades Antiamericanas.
[6] Un
hecho histórico que dio pie a otra película bélica que se desarrollaba en Birmania
detrás de las líneas japonesas: Invasión
en Birmania (Merrill’s Marauders
de Samuel Fuller, 1962). Los famosos Merrill’s
Marauders son nombrados en la introducción documental de Objetivo: Birmania.
