Mostrando entradas con la etiqueta Monica Vitti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monica Vitti. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2009

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 25 de septiembre al 1 de octubre de 2009)

Nos adentramos en el otoño, una estación para disfrutar, aquí en el Sur, donde ya se puede pasear sin que corras el riesgo de una insolación o un golpe de calor. Para las tardes, noches y madrugadas de la próxima semana proponemos la siguiente tabla de películas recomendadas. Allí podemos encontrar varias cintas ya comentadas en el blog y otras que desarrollan historias como aquellas en donde una carta revela un amor en secreto; un cazador de recompensas adiestra a un sheriff imberbe; o un periodista vuelve, una y otra vez, a vivir el mismo día. Que las disfruten.

Pinchar en la tabla para verla mejor (las películas en rojo no son necesariamente las mejores, son las que se comentan más abajo)


Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:

El Desierto Rojo (Il Deserto Rosso de Michelangelo Antonioni, 1964). Monica Vitti, Richard Harris. (Canal 7 Región de Murcia, viernes 25 a las 04:55)

Filme importante de Antonioni que continúa con sus indagaciones sobre la falta de comunicación en las relaciones, pero esta vez con un uso experimental del color que proporciona a la película el atractivo que sin duda tiene. El expresionismo aquí es con letras mayúsculas cuando el director italiano abandona el blanco y negro, las sombras y las luces, y se decide a ensayar con el color y a utilizar las tonalidades cromáticas con el objetivo de anunciar el estado de ánimo de los personajes. Para conseguir sus propósitos expresionistas, casi de manera enfermiza, Antonioni mandó pintar una fábrica entera, y hasta un bosque.

De la pareja de actores elegida, Monica Vitti sigue en la misma línea que la famosa trilogía de la incomunicación (La Aventura, La Noche y El Eclipse), mientras el que sorprende es el casi siempre histriónico Richard Harris, que aquí se somete a Antonioni y obtiene un nuevo registro interpretativo. Un trabajo que realizó muy a pesar suyo, tal como se desprende de los problemas que tuvo con el director italiano. Antonioni retrasó tanto el rodaje que el actor británico decidió abandonarlo antes de perder su siguiente trabajo en Mayor Dundee (Sam Peckinpah, 1964). Al parecer, Antonioni se vio obligado a utilizar un doble para finalizar la película.

De cualquier forma, tanto Monica Vitti como Richard Harris consiguen fundirse con el desasosiego de un entorno de niebla, frío y contaminación, consiguiendo la extraña armonía que preside la cinta. De ella destacan la secuencia dentro de una especie de caseta encarnada donde “juegan” los personajes, mientras en el exterior llega un siniestro barco que se declara en cuarentena (Antonioni no desperdicia ningún elemento para subrayar la sensación de aislamiento). Pero, sobre todo, las escenas de Monica Vitti vagando por la fábrica desierta, muy cercanas a las del final de El Grito (Il Grido, 1957), una cinta que, en parte, resulta casi un borrador de El Desierto Rojo, pero que no llega a su altura a la hora de hipnotizar al espectador; ni a la de profundizar tanto en la soledad que casi consigue atravesarla con sus magníficas imágenes.



Raw Deal (Anthony Mann, 1948). Dennis O’Keefe, Claire Trevor, Marsha Hunt. (Popular TV, viernes 25 a las 17:15)

Sorprendente película de Anthony Mann, una joya del cine negro para descubrir con muchísimos aspectos destacables. Raw Deal es una muestra de lo que ya era capaz de hacer Mann en la década anterior a su explosión definitiva como realizador.

Mann transforma en una trama más compleja la manida historia del delincuente que se fuga de la cárcel para ajustar cuentas con su antigua banda. Primero porque la evasión ha sido preparada por los gangsters como parte de un complot para acabar con él. Y segundo por la intervención de dos mujeres que competirán por el amor del protagonista: la letrada que lleva su caso, Ann (Marsha Hunt) y su amante, Pat (Claire Trevor, qué gran dama, poco reconocida, pero con una carrera ejemplar a sus espaldas, siempre interpretando a mujeres con carácter, recordemos La Diligencia, Kayo Largo, Historia de un detective, y un largo etcétera).

Precisamente, la voz en off de Claire Trevor conduce la trama, pero lo hace de forma lineal, sin apoyarse en el típico flash-back del género, esto hace que se mantenga el suspense hasta el final sin que el espectador sepa lo que va a suceder. Además la película está muy bien estructurada en dos partes: una primera, de mayor duración, tiene una clara forma de road movie, con los tres fugitivos acercándose a San Francisco desde la prisión; mientras que la segunda se desarrolla en la gran ciudad para concluir de forma espectacular. La definición inicial de los personajes –nadie es del todo bueno, como en las mejores películas negras- va cambiando a lo largo de la angustiosa ruta para llegar a clarificarse al final. La que no cambia es la del “malo” –Raymond Burr, de una violencia desatada- al que Mann presenta con una secuencia que anticipa la famosa de Lee Marvin en Los Sobornados (The Big Heat de Fritz Lang, 1953).



Pero si el guión y el tratamiento de los personajes son casi perfectos, la fotografía y la puesta en escena pueden situarse entre lo mejor que se ha hecho nunca en el cine negro. Mi afirmación podría parecer exagerada pero es que la forma de rodar de Mann y la maestría de su director de fotografía, John Alton, no me deja más remedio que mantener lo dicho. Veamos por qué:

El director, y el operador, se plantean una película de serie B como un ejercicio de estilo. Mann suple los escasos recursos disponibles con efectivas elipsis y una admirable puesta en escena que ahorra tiempo y dinero (en las escenas de acción todo sucede rápido, muy rápido). Un ejemplo: la fuga. Mann dirige la secuencia alternando el primer plano de Pat con un plano muy general de la muralla de la prisión (punto de vista de ella), donde la acción, electrizante, se acerca a toda velocidad hasta alcanzarla de lleno. En las tomas de interior, el virtuosismo técnico alcanza momentos difíciles de superar cuando John Alton maneja las sombras y Mann rueda como si estuviera inventando el Cinemascope (que luego dominaría como nadie). Así, cuando vemos un teléfono que suena en primer término, en la esquina del encuadre, el personaje que contesta se aproxima desde el fondo para llenar con su rostro toda la pantalla. Hay un plano, que abre la conclusión de la cinta, donde Claire Trevor, de perfil, deja espacio para que se vea un reloj que anuncia la posible muerte de Ann. El velo que le cubre la cara, y su rostro parcialmente iluminado por un portillo (allí estaba Alton), son premonitorios de lo que va a suceder. Scorsese consideraba a John Alton como un maestro y recomendaba efusivamentre su manual de fotografía en el excelente documental que realizó sobre el cine norteamericano.

Sólo me queda por decir que se dejen llevar por Claire Trevor a través de un viaje que quiere terminar en una vida digna -“donde uno pueda dedicar su vida a trabajar en algo decente que se pueda hacer a la luz del día”-; que noten esa neblina que no presagia nada bueno; que se maravillen de la secuencia de la playa, donde se repiten los planos de un personaje y de otro para concluir unidos; y que se adentren en Corkscrew Alley, un callejón sin salida, iluminado por un único farol, que va a ser testigo de una venganza.



Vacaciones sin novia (The Perfect Furlough de Blake Edwards, 1959). Tony Curtis, Janet Leigh. (Televisión de Canarias, domingo 27 a las 01:25)

Comedia de Blake Edwards con uno de sus actores fetiches Tony Curtis, que aquí aparece con su mujer en la realidad: Janet Leigh, padres ambos de Jamie Lee Curtis. No es de los mejores trabajos de Edwards, pero ofrece situaciones bastante graciosas, y descubre a Curtis como un gran actor de comedias; posteriormente haría con el mismo director Operación Pacífico (Operation Petticoat, 1959) y La carrera del siglo (The Great Race, 1965), ambas mejores que ésta.



Julio César (Julius Caesar de Joseph L. Mankiewicz, 1953). Marlon Brando, James Mason, John Gielgud, Louis Calhern, Deborah Kerr. (Veo TV, martes 29 a las 16:30)

El más "dramaturgo" de los directores, Mankiewicz, realiza un homenaje al mayor dramaturgo de todos los tiempos… leer más



jueves, 19 de marzo de 2009

SILENCIO SE... GRABA (Semana del 20 al 26 de marzo de 2009)

Comenzamos el puente de marzo (para algunos afortunados) con un viernes cargado de películas, a cada cual más interesante, donde destacan dos obras maestras: Plácido y Lawrence de Arabia. Del resto de la semana sobresalen con luz propia uno de los largometrajes importantes de Steven Spielberg; un filme negro y un western -que pertenece ya a la leyenda del cine-, ambos de Nicholas Ray; una de las grandes películas de Hitchcock; y un mini ciclo emitido por TvCanaria, compuesto por dos cintas interesantes, acerca del famoso duelo en el O.K. Corral. ¡Saludos y que las disfruten!

Pinchar en la tabla para verla mejor (las películas en rojo no son necesariamente las mejores, son las que se comentan más abajo)


Comentarios de algunas de las cintas recomendadas:

Regreso a Bountiful (The Trip to Bountiful de Peter Masterson, 1985). Geraldine Page, Rebecca de Mornay. (TV3, viernes 20 a las 18:25)

Hace tan sólo unos días fallecía en Hartford, Connecticut, Horton Foote, uno de los mejores escritores estadounidenses del siglo XX, ganador del Premio Pullitzer y de dos oscar, entre otros importantes galardones. Foote presentó en 1953, en televisión y en directo, su obra The Trip To Bountiful. El éxito del programa dramático continuó con su estreno ese mismo año en el teatro, donde Lillian Gish volvía a encarnar al personaje principal. En 1985, Peter Masterson realizó una nueva adaptación, esta vez para la gran pantalla, donde Foote se encargaba de nuevo del guión y Geraldine Page asumía la responsabilidad de tener que sustituir a la gran Lillian Gish. La producción se saldó con un merecido oscar para la excelente actriz y una película intimista muy interesante.

Geraldine Page es Carrie, una anciana que convive con su hijo y su mujer, en una pequeña vivienda, en el centro de una gran ciudad. La anciana no es feliz entre esas cuatro paredes y añora su vida en el campo. La radio, y la emisora "Días Alegres" -con un entrecomillado de lo más adecuado-, no son suficientes para aislarse de la tiranía de su nuera. Carrie ansía volver al pueblo de su infancia y juventud. Quiere regresar a Bountiful.

La cinta se convierte en una road movie crepuscular cuando Carrie decide escaparse y emprender el viaje. Sin embargo la estructura de la película no se aleja casi nada de las tablas. Sus cuatro actos se presentan demasiado definidos, en escenarios muy limitados que constriñen la trama y con un predominio de los primeros planos que hacen recordar su pase televisivo. Es la fotografía la que nos recuerda que estamos ante una producción cinematográfica: su luz tacaña apaga los colores y acompaña a Carrie en su recorrido existencial a través de anodinas estaciones de autobuses.

A pesar de esto el filme resulta entrañable sobre todo por la brillante actuación de Geraldine Page. La veterana actriz se encuentra muy bien secundada por Rebecca de Mornay en el segundo acto; ambas refugiadas en unos diálogos sencillos, austeros, pero contundentes.

Algunas tomas bucólicas, utilizadas como imágenes de transición, hacen que Peter Masterson se asome ligeramente para compartir el mérito de la cinta con Horton Foote y Geraldine Page. Donde el director aparece definitivamente es en la conclusión. Un final que vuelve a confirmar algo que se puede repetir en las vidas de cada uno de nosotros: idealizar el pasado tiene un peligro, cuando vuelves a él compruebas que nada es igual, que el Bountiful que recuerdas ha desaparecido.



Casino (Martin Scorsese, 1995). Robert De Niro, Sharon Stone, Joe Pesci. (TVE1, viernes 20 a las 23:00)

Original disección de Scorsese, de los entresijos de un Casino en Las Vegas controlado por La Mafia. El tratamiento del guión aparenta una mezcla entre documento y ficción, en parte gracias a estar la trama apoyada en hechos reales. Hechos que comienzan con cierta cotidianeidad pero que finalizan sobrecogiendo al espectador.

La cinta tiene una muy original estructura narrativa, donde dos voces en off se superponen para guiarnos a lo largo de esta ascensión y caída a los infiernos de tres personajes ambiciosos: Robert De Niro (actor fetiche de Scorsese) interpreta al gerente de un casino controlado por la Mafia, su labor es supervisar y asegurar que el continuo flujo de dinero hacia sus jefes no se interrumpa; Joe Pesci, es el antagonista de De Niro, es el matón al viejo estilo, el que quiere conseguir sus propósitos por la vía rápida. Entre ellos aparece una prostituta de lujo (Sharon Stone), no menos ambiciosa que los anteriores, que propicia el previsible final trágico y sangriento.

El resultado es una excelente cinta de Martin Scorsese, una de sus últimas obras mayores, muy en la línea de Uno de los Nuestros (Goodfellas, 1990), con la que guarda más de un elemento en común. Al ver Casino, uno mantiene la esperanza de que el viejo maestro salga del pozo en el que se ha metido y nos vuelva a deleitar con otra maravilla como esta.



La Aventura (L’ Avventura de Michelangelo Antonioni, 1960). Monica Vitti, Gabrielle Ferzzeti. (Telemadrid y La Otra, sábado 21 a las 00:45 y martes 24 a las 22:40, respectivamente)

Primera entrega -la mejor- de la famosa trilogía de "La incomunicación" a cargo de Antonioni (las otras dos películas fueron La Noche y El Eclipse), donde plantea un drama muy original y moderno que se sigue viendo con el mismo interés después de más de cuarenta años de su estreno.

Durante un crucero una mujer desaparece (Anna, interpretada por Lea Massari), su novio (Gabrielle Ferzzeti) y Claudia, su mejor amiga (Monica Vitti), emprenden la búsqueda que se convierte en una excusa para establecer una relación entre los dos. Los atrevidos planos en blanco y negro, y el excelente montaje que acompaña a la trama, resaltan la inestable relación entre los protagonistas y la soledad que subyace de ella.



Apuntes de la obra de Rosselinni, pero con un estilo propio, pueden observarse en la primera parte del filme, cuando los distintos pasajeros recorren una isla desierta, antes y justo después de la desaparición. Este punto de giro de la trama lo aprovecha Antonioni, con un golpe narrativo audaz, para cambiar el punto de vista, de Lea Massari a Monica Vitti, y comenzar una nueva película; la que le interesa al director. Con la sombra de la desaparecida siempre presente, la particular relación entre Claudia y el novio de Anna se llena de desconfianza y temor, hasta un desenlace que sorprendió en su día por dejar inconclusa parte de la trama.

Una película innovadora, de un realizador poco preocupado por el aspecto comercial, lo que propicia que su obra llegue intacta de intención a nuestros días.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...