lunes, 16 de diciembre de 2019
EL IRLANDÉS (The Irishman de Martin Scorsese, 2019)
miércoles, 8 de noviembre de 2017
A CIAMBRA; INSYRIATED (ALMA MATER)
La verdadera tragedia de Insyriated es el sufrimiento de Oum. Perseguida en todo momento por la cámara de Van Leeuw, la mujer aguanta y se comporta de cara al exterior como una persona sin corazón, que tiene que tomar decisiones muy duras (en más de una ocasión tendrá que decidir quién vive o quién muere), todo con tal de salvaguardar a los suyos. Sólo en contadas ocasiones el director nos enseña lo que sucede en el interior de la desesperada protagonista. Porque Oum no deja de ser una ama de casa que se aferra a la rutina diaria, a dar órdenes a la criada, a limpiar sus muebles, preparar la comida, en definitiva intentar abstraerse de lo que sucede fuera para poder seguir adelante.
domingo, 29 de octubre de 2017
XIV FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA 2017
Con las habituales secciones (Oficial, Selección de premios de la academia europea (EFA), Nuevas Olas, Resistencias, Panorama Andaluz, etc.) la nueva cita con el cine europeo viene cargada de novedades. Nombres ilustres como los hermanos Taviani, que recibirán el Giraldillo de honor, Martin Scorsese (productor ejecutivo de A Ciambra que compite en la sección oficial), Ermanno Olmi (al frente de Vedete sono uno di voi, documental sobre la vida del cardenal Martini) o Isabelle Huppert (protagonista de Mrs Hyde en la sección las Nuevas Olas) acompañan a nuevos valores europeos y a directores españoles ya consagrados como Agustín Díaz Yañes. El realizador madrileño nos sorprende con la premier mundial de su nueva obra: Oro, basada en un relato breve de Pérez Reverte, escritor con el que ya colaboró en Alatriste.
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| El festival de cine de Sevilla rinde homenaje a los directores Paolo y Vittorio Taviani |
Nosotros, como todos los años, nos centraremos en la sección oficial y en la de la EFA para programar las películas a visionar, ya que hay que priorizar entre tanta oferta, y los filmes de esas dos secciones siempre prometen. De hecho, en la EFA se podrán ver los últimos trabajos de Michael Haneke, Yorgos Lanthimos y Andrey Zvyagintsev, entre otros. No obstante, no descartamos darnos una vuelta por el resto de secciones para asistir a alguna proyección de interés. Eso sí, de todo lo que veamos intentaremos dar nuestra opinión desde este portal de cine.
LEER LA CRÓNICA Y LAS PELÍCULAS DEL FESTIVAL DE CINE EUROPEO 2017
Ver programación del festival.
domingo, 17 de octubre de 2010
CINE EN TV: FILÓN DE PLATA; EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES
Filón de Plata (Silver Lode de Allan Dwan, 1954). John Payne, Lizabeth Scott, Dan Duryea. (Televisión de las Islas Baleares, IB3, miércoles 20 a las 17:40).Western frenético de un director de largo recorrido, así se podría resumir esta notable película alabada, entre otros, por Martin Scorsese en su excelente documental sobre el cine americano; e incluida en múltiples listas de largometrajes que no hay que perderse.
Silver Lode no es una cinta del Oeste típica. Aunque pertenece al género, tiene rasgos de cine negro. Y no sólo por el casting -Dan Duryea, un clásico "malo" del film-noir, Lizabeth Scott, en el ranking de las damas más negras (aquí de blanco, como corresponde a una novia que acaba de contraer matrimonio) y John Payne, que repetirá en alguna película oscura del mismo director- sino por la estética de algunas secuencias (sobre todo las del final) y por la angustia creada entorno al personaje principal y la transformación de su carácter propiciada por el deseo de venganza, más que por el de justicia.

La trama también se aleja del western convencional, al menos del que se estilaba antes de que el sheriff Will Kane (Solo ante el peligro) caminara temeroso buscando ayuda en un pueblo acobardado. Allan Dwan le da la vuelta a la historia de Zinnemann, pero sigue con la simbología Mccarthista. Veamos porqué:
Dan Ballard (Payne) se acaba de casar con Rose Evans (Liz Scott), pero la llegada de unos sospechosos agentes de la ley le quieren aguar la fiesta. Hasta ahora, el argumento se mueve en el mismo terreno que el de la película protagonizada por Gary Cooper. El punto de giro que hace que Allan Dwan se distancie de Zinnemann es la acusación de asesinato que traen los forasteros contra Ballard. En un principio, todo el pueblo está a favor de su inocencia, pero ciertas mentiras, malentendidos y viejas rencillas harán
que poco a poco la gente se vuelva de lo más hostil. El héroe no está sólo contra una banda de forajidos, ahora lucha por su supervivencia ¡contra toda la ciudad! Una caza de brujas en toda regla. El director, con poco disimulo, le pone nombre al que dirige la persecución: McCarty.
Lo que viene a continuación es la razón por la que el filme ha sido tan elogiado: el ritmo endiablado que le imprime este efectivo cineasta de extensa carrera que es Allan Dwan. El realizador ya dirigió notables obras en el período mudo y se atrevió con todos los géneros en el sonoro. Aquí demuestra lo aprendido en obras tan dispares como las simpáticas aventuras de Douglas Fairbanks o las películas bélicas junto a John Wayne, entre muchas otras.
En Silver Lode parece imposible que el acorralado Payne salga con vida. Sólo su flamante esposa cree en él, aunque con momentos de duda; como la Grace Kelly de Solo ante el peligro. También, como ella, Liz Scott será decisiva para la resolución de la película. Un final estupendo, donde el protagonista acude al edificio de la iglesia como única salvación posible. Dwan coloca otra metáfora. Esta vez evidente, pero espectacular en su ejecución.
El Crepúsculo de los Dioses (Sunset Blvd. de Billy Wilder, 1950). William Holden, Gloria Swanson, Erich Von Stroheim, Cecil B. De Mille. (La Otra, jueves 21 a las 22:30)
La Morgue; música del oscarizado Franz Waxman. Los cadáveres cubiertos con un blanco sudario, casi transparente. Los recién fallecidos hablan y comentan entre ellos –casi cotillean- lo que les ha ocurrido a cada uno. Uno de ellos comienza a contar que la ilusión de toda su vida siempre fue tener una piscina. Por fin la tuvo; pero murió en ella.
Este era el inicio que Charles Brackett y Billy Wilder idearon para Sunset Boulevard, y que finalmente no fue aprobado por un público que se reía a carcajadas en una proyección previa… leer más
miércoles, 3 de marzo de 2010
COLABORACIÓN: SHUTTER ISLAND (Martin Scorsese, 2010)


miércoles, 3 de junio de 2009
EL ÚLTMO VALS (The Last Waltz de Martin Scorsese, 1978)
Después, en el desarrollo de la película, Scorsese entrelaza, hábilmente, las canciones con las entrevistas. Estos impulsos narrativos dan pie a que desfilen leyendas del blues como Muddy Waters (impagable la versión de "Mannish Boy"); del country como Joni Mitchell; o del folk como Emmylou Harris, para confirmar que The Band han tocado prácticamente todos los géneros. El vocalista y batería, Levon Helm lo resume mejor que nadie: “Sólo es rock and roll”.
El final es mucho más fácil: sin olvidarse de una cámara para Ringo, en el extremo izquierdo del escenario, y de otra para Ron Wood, en el derecho, para tener contentos a los fans de los Beatles y los Rolling, el resto es dejarse llevar por la leyenda; y aguantar sin desmayarse mientras hacen voces Dylan, Van Morrison (guiño a Vivian) y Robbie, por un lado, y Young, Mitchell y Danko por otro.
The Last Waltz es más que un homenaje a una gran banda de rock. Creo que Martin Scorsese se daba cuenta de que estaba rodando un hito en la historia de la música. El tag line del filme no exageraba cuando decía aquello de “la mejor película de rock jamás realizada”; desde luego no seré yo el que diga lo contrario.
Un par de ejemplos de lo que uno se puede encotrar en El Último Vals; ambas canciones compuestas por el alma del grupo, Robbie Robertson, y cantadas por Levon Helm:
Ver Ficha de El Último Valsjueves, 19 de marzo de 2009
SILENCIO SE... GRABA (Semana del 20 al 26 de marzo de 2009)
Pinchar en la tabla para verla mejor (las películas en rojo no son necesariamente las mejores, son las que se comentan más abajo)

Regreso a Bountiful (The Trip to Bountiful de Peter Masterson, 1985). Geraldine Page, Rebecca de Mornay. (TV3, viernes 20 a las 18:25)Hace tan sólo unos días fallecía en Hartford, Connecticut, Horton Foote, uno de los mejores escritores estadounidenses del siglo XX, ganador del Premio Pullitzer y de dos oscar, entre otros importantes galardones. Foote presentó en 1953, en televisión y en directo, su obra The Trip To Bountiful. El éxito del programa dramático continuó con su estreno ese mismo año en el teatro, donde Lillian Gish volvía a encarnar al personaje principal. En 1985, Peter Masterson realizó una nueva adaptación, esta vez para la gran pantalla, donde Foote se encargaba de nuevo del guión y Geraldine Page asumía la responsabilidad de tener que sustituir a la gran Lillian Gish. La producción se saldó con un merecido oscar para la excelente actriz y una película intimista muy interesante.
Geraldine Page es Carrie, una anciana que convive con su hijo y su mujer, en una pequeña vivienda, en el centro de una gran ciudad. La anciana no es feliz entre esas cuatro paredes y añora su vida en el campo. La radio, y la emisora "Días Alegres" -con un entrecomillado de lo más adecuado-, no son suficientes para aislarse de la tiranía de su nuera. Carrie ansía volver al pueblo de su infancia y juventud. Quiere regresar a Bountiful.

La cinta se convierte en una road movie crepuscular cuando Carrie decide escaparse y emprender el viaje. Sin embargo la estructura de la película no se aleja casi nada de las tablas. Sus cuatro actos se presentan demasiado definidos, en escenarios muy limitados que constriñen la trama y con un predominio de los primeros planos que hacen recordar su pase televisivo. Es la fotografía la que nos recuerda que estamos ante una producción cinematográfica: su luz tacaña apaga los colores y acompaña a Carrie en su recorrido existencial a través de anodinas estaciones de autobuses.
A pesar de esto el filme resulta entrañable sobre todo por la brillante actuación de Geraldine Page. La veterana actriz se encuentra muy bien secundada por Rebecca de Mornay en el segundo acto; ambas refugiadas en unos diálogos sencillos, austeros, pero contundentes.
Algunas tomas bucólicas, utilizadas como imágenes de transición, hacen que Peter Masterson se asome ligeramente para compartir el mérito de la cinta con Horton Foote y Geraldine Page. Donde el director aparece definitivamente es en la conclusión. Un final que vuelve a confirmar algo que se puede repetir en las vidas de cada uno de nosotros: idealizar el pasado tiene un peligro, cuando vuelves a él compruebas que nada es igual, que el Bountiful que recuerdas ha desaparecido.
Casino (Martin Scorsese, 1995). Robert De Niro, Sharon Stone, Joe Pesci. (TVE1, viernes 20 a las 23:00)Original disección de Scorsese, de los entresijos de un Casino en Las Vegas controlado por La Mafia. El tratamiento del guión aparenta una mezcla entre documento y ficción, en parte gracias a estar la trama apoyada en hechos reales. Hechos que comienzan con cierta cotidianeidad pero que finalizan sobrecogiendo al espectador.
La cinta tiene una muy original estructura narrativa, donde dos voces en off se superponen para guiarnos a lo largo de esta ascensión y caída a los infiernos de tres personajes ambiciosos: Robert De Niro (actor fetiche de Scorsese) interpreta al gerente de un casino controlado por la Mafia, su labor es supervisar y asegurar que el continuo flujo de dinero hacia sus jefes no se interrumpa; Joe Pesci, es el antagonista de De Niro, es el matón al viejo estilo, el que quiere conseguir sus propósitos por la vía rápida. Entre ellos aparece una prostituta de lujo (Sharon Stone), no menos ambiciosa que los anteriores, que propicia el previsible final trágico y sangriento.
El resultado es una excelente cinta de Martin Scorsese, una de sus últimas obras mayores, muy en la línea de Uno de los Nuestros (Goodfellas, 1990), con la que guarda más de un elemento en común. Al ver Casino, uno mantiene la esperanza de que el viejo maestro salga del pozo en el que se ha metido y nos vuelva a deleitar con otra maravilla como esta.
La Aventura (L’ Avventura de Michelangelo Antonioni, 1960). Monica Vitti, Gabrielle Ferzzeti. (Telemadrid y La Otra, sábado 21 a las 00:45 y martes 24 a las 22:40, respectivamente)Primera entrega -la mejor- de la famosa trilogía de "La incomunicación" a cargo de Antonioni (las otras dos películas fueron La Noche y El Eclipse), donde plantea un drama muy original y moderno que se sigue viendo con el mismo interés después de más de cuarenta años de su estreno.
Durante un crucero una mujer desaparece (Anna, interpretada por Lea Massari), su novio (Gabrielle Ferzzeti) y Claudia, su mejor amiga (Monica Vitti), emprenden la búsqueda que se convierte en una excusa para establecer una relación entre los dos. Los atrevidos planos en blanco y negro, y el excelente montaje que acompaña a la trama, resaltan la inestable relación entre los protagonistas y la soledad que subyace de ella.

Apuntes de la obra de Rosselinni, pero con un estilo propio, pueden observarse en la primera parte del filme, cuando los distintos pasajeros recorren una isla desierta, antes y justo después de la desaparición. Este punto de giro de la trama lo aprovecha Antonioni, con un golpe narrativo audaz, para cambiar el punto de vista, de Lea Massari a Monica Vitti, y comenzar una nueva película; la que le interesa al director. Con la sombra de la desaparecida siempre presente, la particular relación entre Claudia y el novio de Anna se llena de desconfianza y temor, hasta un desenlace que sorprendió en su día por dejar inconclusa parte de la trama.
Una película innovadora, de un realizador poco preocupado por el aspecto comercial, lo que propicia que su obra llegue intacta de intención a nuestros días.
lunes, 21 de abril de 2008
EL CABO DEL TERROR (Cape Fear de J. Lee Thompson, 1962)
El atractivo de la película reside en que el espectador se pone en la piel de Gregory Peck y no sabe exactamente qué es lo que pretende Mitchum. Éste se limita a observar los movimientos de la mujer e hija del abogado, presentándose de forma imprevista e inquietante, con una mirada que hiela la sangre. Y es que Mitchum realiza una de sus mejores actuaciones, muy en la línea del psicópata de la Noche del cazador (The Night of the hunter, de Charles Laughton, 1955). Creo que esa es la razón por la que funciona mejor la película de Thompson que la de Scorsese. Mientras el primero utiliza un suspense más subyugante, menos explícito, con un delincuente casi fantasmal, el segundo presenta a Max Cady (Robert de Niro) más real, también más brutal, pero no tan inquietante debido a que el contacto es más directo –hasta llega a relacionarse con la hija del abogado-.
Si en algo se diferenciaban Mitchum y Peck de los demás actores era por su profesionalidad, muchas veces ensalzada por los directores. En la escena final, Gregory Peck le daba un puñetazo a Cady. En el rodaje, de forma accidental, el golpe impactó de lleno en el actor. Lejos de cortar la secuencia, Mitchum siguió con su actuación hasta el final de la toma. Más tarde afirmaría, dolorido, que molestar a su colega no era muy recomendable.
Otros logros de la cinta son la fotografía en blanco y negro, heredera del mejor cine expresionista, y la música del habitual colaborador de Hitchcock: Bernard Herrmann. Ambas proporcionan el ambiente inquietante que requiere la película.
El cabo del terror, gracias a todo lo citado, es de esas películas que ganan con los años. El propio Scorsese –ante todo, un gran cinéfilo-, cuando realizó el remake no se resistió a homenajear la cinta de J. Lee Thompson, para ello incluyó la misma música que utilizó Herrmann y les dio trabajo a dos actores legendarios: Gregory Peck y Robert Mitchum.










