Mostrando entradas con la etiqueta Te Querré Siempre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Te Querré Siempre. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de junio de 2019

2 X 1: "LA MACCHINA AMMAZZACATTIVI" y "DÓNDE ESTÁ LA LIBERTAD" (Roberto Rossellini)

La macchina ammazzacattivi (1952)

El creador del neorrealismo fue también el primero que se colocó en la disidencia. Hablamos de Rosselli, claro, aunque la afirmación anterior no debe tomarse al pie de la letra porque el cambio no fue tan radical. En efecto, Roberto Rossellini, creador de la célebre e influyente trilogía neorrealista (Roma ciudad abierta, Paisá, Alemania año cero), afrontó la década de los cincuenta con una serie de películas protagonizadas por su nueva musa, Ingrid Bergman, no como una ruptura total con el movimiento que creó, sino más bien como una evolución hacia lo que se ha llamado cine moderno.

No obstante, entre Europa ‘51 (1952) y su obra maestra Te querré siempre (Viaggio in Italia, 1954), el director italiano realizó dos rarezas que aún navegaban a caballo del neorrealismo, aunque ninguna de las dos pueda considerarse un ejemplo puro de dicha corriente. Son dos tragicomedias que el realizador se planteó como un divertimento, y que vistas hoy en día se nos antojan un par de joyas necesitadas de urgente reivindicación.

La primera, La macchina ammazzacattivi, la más neorrealista de las dos, en realidad fue rodada en 1948 y permaneció congelada cuatro años hasta su estreno. Se trata de una variedad fantástica del movimiento, igual que su coetánea Milagro en Milán (Vittorio de Sica, 1951). La trama es tan increíble como la cinta de De Sica: un fotógrafo cree que se le ha aparecido el santo patrón del pueblo, cuando en realidad ha sido el mismísimo demonio. El ángel caído le otorga un curioso, pero letal poder: acabar con la vida de los que fotografía. El hombre usa lo que cree que es un milagro para eliminar a los malvados, pero pronto se da cuenta de que algo falla: cuando mata a uno, surgen dos peores.



El filme es una crítica social en toda regla contra lo mucho que hay de malo en el ser humano. Rossellini no deja títere con cabeza y arremete contra todo lo que ve. Aunque nadie en la cinta es bueno, los políticos se llevan la peor parte al ser los blancos preferidos del realizador.

Para que la acidez del mensaje no deje un mal recuerdo, el inteligente cineasta utiliza con habilidad el humor negro, la comedia y los trucos cinematográficos a lo Méliès. Esto último como si fuera una suerte de ejercicio nostálgico para homenajear a las películas mudas clásicas, precisamente cuando él se encontraba al frente del cine más moderno.  

Dónde está la libertad (Dov’è la libertà…, 1954)

El siguiente largometraje de Rossellini, justo antes de Te querré siempre, es otra comedia sarcástica en contra de lo peor del ser humano, quizás más corrosiva que la anterior en cuanto narra las desventuras de un presidiario, que prefiere volver a ingresar en la cárcel antes de pasar un día más “libre”. Cortada por los productores, con escenas rodadas por Fellini y Monicelli, la cinta fue un fracaso en su día; no obstante, y contra todo pronóstico, la película ha mejorado sensiblemente con el tiempo.

Al ser un actor archiconocido (Totò) el protagonista de la cinta, Rossellini se aleja premeditadamente de los preceptos del neorrealismo. Y lo hace con buen criterio porque de todas formas la trama no puede ser más surrealista. Solo hay que ver cómo arranca el filme: con el juicio más absurdo de la historia cuando el acusado no desea otra cosa que volver a ser encerrado; mientras, el abogado, el fiscal y el juez no saben a qué atenerse.

A partir de esta escena, un largo flashback explica cómo se ha llegado a esa situación, cómo Totò ha buscado por todos los medios vivir una vida normal sin conseguirlo. Desde que sale de la cárcel, Totò busca en vano una mujer con la que casarse y comenzar una nueva vida, pero se encuentra con toda clase de gente que solo quiere aprovecharse de él: así, unas parejas de baile de un maratón quieren estafarle; un antiguo compañero de celda lo usa para introducir dinero falso; y, ––lo peor para el final–– su familia política pretende que vuelva a cometer asesinato para librarse de un judío, ¡que acaba de regresar de Auschwitz!, para reclamar lo que es suyo.



Descontento con la sociedad ––como el propio Rossellini–– Totò pergeña un plan para volver a ingresar en su celda. En el juicio, las cosas suceden al revés: Totò apoya al fiscal y pone en entredicho al abogado; todo con tal de volver a prisión, a su particular paraíso en la tierra.

Dónde está la libertad es, por tanto, una paradoja del absurdo, otra tragicomedia con el trasfondo crítico hacia una sociedad de la que es difícil enorgullecerse. Igual que en La macchina ammazzacattivi, Rossellini propone una sátira exagerada, nada real, con el propósito de denunciar la pérdida de valores de toda una generación. Para el director, el ser humano medio que transita en la posguerra es un hombre que vive a costa de los demás, un ser que navega a la deriva sin saber qué hacer, un egoísta que es capaz de todo para salir adelante, como si aún se hallase en el interior del conflicto armado donde todo valía con tal de sobrevivir.




lunes, 18 de febrero de 2008

TE QUERRÉ SIEMPRE (Viaggio in Italia de Roberto Rossellini, 1954)

Viaggio in Italia, aquí traducida como Te querré siempre, se trata, sin duda alguna, de la mejor de las películas que hizo Rossellini con su mujer, Ingrid Bergman, en uno de los periodos más importantes de su carrera como cineasta. La cinta narra el viaje de un matrimonio inglés a Nápoles, la crisis que ambos experimentan y su resolución final.



Aquí, Rossellini se aleja del Neorrealismo de sus primeras cintas y continúa experimentando, tras Stromboli o Europa 51, con filmes donde los personajes se funden con el entorno, en una original mezcla de ficción y documental. Y es que lo que le interesa al director, es expresar lo que sienten los protagonistas, más que con los diálogos, con las situaciones en las que se ven envueltos.

El viaje que nos propone el realizador, lejos de ser turístico, se convierte en una verdadera marcha hacia el interior. Nadie duda hoy en día que el tema de la incursión de la Bergman en Italia para casarse con su admirado Rossellini se encuentra presente en toda esta etapa. Ella siempre aparece desplazada por el país, por las personas y por el idioma. Así, en Stromboli, se perdía en un paisaje desierto y amenazante de lava y desolación porque su propia vida no ofrecía esperanza, sólo desasosiego.


En la película que nos atañe, el matrimonio encarnado por la propia Bergman y George Sanders se da cuenta de lo vacía que es su vida y de que se han convertido en unos extraños, de la misma forma que es extraña esta tierra para ellos. Las secuencias de la visita al museo clásico son impactantes. Gracias al excelente uso del montaje y a los primeros planos de las esculturas, Rossellini consigue describir el alma sin vida de la protagonista. En el mismo sentido, el paseo por Pompeya del matrimonio, solos entre las ruinas, simboliza a la perfección su estado de ánimo.

Se ha dicho -y yo lo creo- que Viaggio in Italia es la primera película moderna, la que influyó decisivamente en Antonioni o la que abrió el camino a los jóvenes de la Nouvelle Vague. Para mí el mérito de está obra maestra reside en que sigue siendo una referencia para los jóvenes cineastas. Pensemos, por ejemplo, en Sofía Coppola y su aclamada Lost in traslation: no cabe duda de que bebe directamente de las fuentes rossellinianas.

En definitiva Te querré siempre es una película imprescindible para conocer como ha evolucionado el cine y para descubrir al Rossellini más innovador; al Rossellini inmortal cuya obra seguiremos admirando.
Ver Ficha de Te Querré Siempre

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...