3.2. Mi Reino por un Caballo.
3.2.1. Estrictamente Confidencial (Broadway Bill de Frank Capra, 1934).
La tendencia
alcista en el cine de Frank Capra, a partir de Dama por un día, fue confirmada en 1934 —más bien explotó— con Sucedió una Noche. Sin ser todavía consciente
del éxito de esta película (no se daría cuenta hasta el año siguiente en la
ceremonia de los Óscar), Capra se embarcó en su siguiente proyecto con la
intención de repetir la fórmula.[1] Para ello se hizo con el
mismo equipo técnico, con una historia parecida y con unos personajes
similares. La Columbia compró “On the Nose”, un relato corto de Mark Hellinger,[2] y enseguida Capra puso a
trabajar a Riskin. La idea era escribir un guion que fuera casi una
continuación del anterior: con una pareja protagonista de distinta clase y con
un trasfondo social. Aunque no resulta una road
movie como la cinta protagonizada por Claudette Colbert y Clark Gable, Estrictamente Confidencial también se
basa en una huida hacia delante para escapar de una vida materialista:
Dan Brooks (Warner Baxter) es el marido de Margaret, una de las cuatro hijas del magnate J.L. Higgins (Walter Connolly). Como todos los yernos del empresario, Dan dirige una de las fábricas de Higginsville, pero a diferencia del resto, no le gusta ser el esclavo de J.L. y prefiere dedicarse a entrenar a su caballo de carreras, Broadway Bill. Sólo parece comprenderle su cuñada Alice (Myrna Loy), la única de las hermanas Higgins que aún permanece soltera. Alice ansía alejarse de todo lo que representa el imperio capitalista de su padre, mientras lo consigue, ayuda a Dan a cumplir su sueño: a lograr que Bill gane una importante carrera.
Con el objetivo de inscribir a Bill en la competición, Dan
y Alice abandonan Higginsville. Ambos pasarán por multitud de dificultades
antes de conseguir que el caballo participe en la gran carrera. Gracias a la ayuda
del “Coronel” Pettigrew, de su sicario “Happy”, de “Whitey”, el criado de color,
y de algún competidor, Bill consigue participar y ganar la carrera, pero al
cruzar la meta se derrumba y muere en la pista. El caballo es enterrado en el
hipódromo y su gesta hace que Dan se divorcie de Margaret, se dedique a la cría
de caballos y se case con Alice. Dan no es el único que cambia de vida: Higgins
también se da cuenta de que no se puede vivir aprovechándose de las desgracias
de los demás y devuelve las empresas a sus dueños originales antes de irse con
Dan y Alice.
El argumento
de Broadway Bill es el propio de una
comedia romántica al que se le añade un final dramático, un giro brusco que
sorprende y que se incluyó en el guion bastante después de que Riskin
finalizase su trabajo. De hecho, el escritor se hallaba de vacaciones en Europa
cuando Capra se dio cuenta de que la historia tenía una conclusión muy floja.
Gracias a un amigo,[3]
que le sugirió la idea de la muerte del caballo, Capra pudo cambiar el final y
“salvar la película” (Sidney Buchman citado en McBride 2011, p.315).[4]
Salvo la secuencia
de la carrera y la del entierro del pura sangre (3.19), el resto es obra de
Robert Riskin; pero también de Capra, a pesar de que Joseph McBride se empeñe
en lo contrario. Nosotros damos credibilidad a lo que apunta Capra en su libro
cuando afirma que ambos, Riskin y él, participaron activamente en la creación
de las historias:
Trabajamos juntos en guiones, cada uno
puliendo y desarrollando las ideas del otro. Ambos éramos creadores y público.
En general, yo iba por delante de él, pensando en las nuevas escenas que,
cuando nos pusiéramos de acuerdo, el trasladaría al guion (Capra 2007,
p.174).
La clave para no dudar del director nos la da, paradójicamente, el propio McBride cuando afirma que en el guion de Estrictamente Confidencial hay muchas similitudes con la vida de Frank Capra. En efecto, el personaje de Dan Brooks puede ser el trasunto del propio realizador: ambos, Frank y Dan, proceden de una clase social baja y se casan con la hija de un magnate de los negocios (Capra contrajo matrimonio con Lu Warner, hija del millonario Myron Warner); además, sus suegros poseen una comunidad propia: Warnerville en la vida real y Higginsville en la ficción (3.20).
Capra quería conseguir un éxito en su trabajo como cineasta (un Óscar,
que lo logra con Sucedió una Noche)
para equipararse con su familia política; igual que Dan ansía el éxito de Bill
en la carrera sin recurrir a la ayuda financiera de Higgins. Frank y Dan logran
sus objetivos y también que sus suegros se unan a sus vidas: en el último plano
de la película, Higgins lo deja todo y se va con Alice y Dan; en la vida real,
Warner llegó a trabajar para Frank supervisando los negocios y las tierras del
director. Demasiadas coincidencias personales para que no fuera el propio Capra
el que las incluyese en el guion.
Leer el capítulo desde el inicio
[1] Igualar el éxito iba a resultar casi imposible: la hazaña conseguida por
Sucedió una Noche en 1935, ganar los
cincos Óscar más importantes (actores protagonistas, director, productor y
guionista), no se repitió hasta 1976 con Alguien
voló sobre el nido del cuco (One Flew
over the Cuckoo’s Nest de Milos Forman, 1975).
[2]
Escritor de talento al estilo de Damon Runyon, Mark Hellinger fue columnista de
Broadway, autor de relatos, creador de personajes de cine negro y brillante
productor.
[3] La
idea partió de Albert Lewin, por entonces productor de la MGM, aunque no
aparece en los créditos.
[4] Una
exageración, la de Buchman, que no es de extrañar ya que fue él el que escribió
las escenas finales.





























